miércoles, 15 de abril de 2015

Lo que hace que Jesús se regocije. Devocional John Piper Solid Joys 19/05

Lucas 10:21 "En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espíritu, y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó"
Este versículo es uno de los dos únicos en los que se dice en los Evangelios que Jesús se regocijó. Los setenta discípulos acababan de regresar de su gira de predicaciones e informaron de su éxito a Jesús.

Lucas escribe en el versículo 21: "En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espíritu, y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó".

Observemos que los tres miembros de la Trinidad se regocijan: Jesús se está regocijando, pero dice que lo está haciendo en el Espíritu Santo. Creo que significa que el Espíritu Santo lo está llenando y haciéndolo regocijarse. Luego al final del versículo, se describe el agrado de Dios Padre. La Reina Valera traduce: "Sí, Padre, porque así te agradó".

¿Y en qué se regocija toda la Trinidad al unísono en este versículo? en el amor de Dios, que elige esconder las cosas de la élite intelectual y revelárselas a los niños. "Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños".

¿Y qué es lo que el Padre esconde a algunos y revela a otros? Lucas 10:22 da la respuesta: "nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre". Así que lo que el Padre debe revelar es la verdadera identidad espiritual del Hijo.

Cuando los setenta discípulos regresan de su misión evangelística y dan su informe a Jesús, Él y el Espíritu Santo se regocijan en que Dios Padre ha elegido, de acuerdo con su buen agrado, revelar al Hijo a los niños, y esconderlo de los sabios.

El tema no es que haya solo ciertas clases de personas que son elegidas por Dios. El tema es que Dios es libre para elegir a los candidatos menos probables para su gracia.

Dios contradice lo que diría el mérito humano. Él esconde a los sabios y revela a los más impotentes e incapaces.

Cuando Jesús ve al Padre iluminando libremente y salvando a personas cuya única esperanza es la gracia libre, se alegra en el Espíritu Santo y se agrada de la elección de su Padre.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/what-makes-jesus-rejoice

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