domingo, 26 de abril de 2026

La raíz de todo es el amor - San Francisco de Sales.

El amor se complace en el bien, y es el primer movimiento, que va antes que todo lo demás

El amor es antes que el deseo porque ¿qué deseamos, sino lo que amamos? También va antes que el deleite porque ¿cómo es posible gozar de algo si no se ama? Precede a la esperanza, porque todos tienen esperanza en algún bien que aman. El amor también es antes que el odio, porque no odiamos el mal sino por el amor que tenemos al bien. Y lo mismo puede decirse de todas las demás pasiones y afectos. Todas nacen del amor como de su fuente y raíz.

-San Francisco de Sales

martes, 14 de abril de 2026

El propósito de las tentaciones - San Isidoro

 El siervo de Dios sufre muchas dificultades cuando recuerda sus acciones pasadas, y, muchos, después de la conversión y contra su voluntad, tienen que soportar aún el incentivo de la pasión. Pero esto no lo sufren para condenación, sino para estímulo, para que tengan siempre, un enemigo a quien resistir con tal que no consientan. Por esto conocen los siervos de Dios que ciertamente han sido purificados de sus pecados, pero que, sin embargo, se ven todavía atormentados por las molestias de torpes pensamientos.

-San Isidoro

viernes, 10 de abril de 2026

Dios y mi mayor felicidad - John Henry Newman

Dios ha creado todo para el bien. Cada cosa está creada para su mayor bien que le es propio. Lo que es bueno para una cosa, puede no ser bueno para otra. Lo que para alguien es alegría, para otro puede ser desgracia.

El Señor ha dispuesto que, mientras no pretenda interferir en sus planes, podré alcanzar mi mayor felicidad. Su mirada está sobre mí. Él me llama por mi nombre. Conoce cuáles son mis fuerzas y capacidades. Sabe cuál es mi mayor felicidad y actúa para dármela.

-John Henry Newman

domingo, 5 de abril de 2026

La hora y el día - Fulton Sheen

Lucas 22:53 Estando a diario en el templo con vosotros, no me prendisteis. Pero esta es vuestra hora la del poder de las tinieblas.

Aquí emerge una lección. El mal tiene su hora.

Pero Dios tiene su día. Y esa hora del mal es inseparable del día del Señor. Es una con él. A menos que la semilla tenga su hora cuando cae a la tierra y muere, nunca tendrá el día en el que se levante a novedad de vida. Sin la lucha contra el mal en su hora, nunca habrá un día de paz. A menos que haya un Viernes Santo en nuestras vidas, nunca habrá un Domingo de Resurrección. A menos que haya una corona de espinas, nunca habrá un halo de luz. A menos que haya un cuerpo azotado, nunca habrá un cuerpo glorificado. Y esa es la respuesta de cómo podemos celebrar la resurrección en un mundo que es como un Viernes Santo.

-Fulton Sheen

jueves, 2 de abril de 2026

Las distracciones en la oración - León XIV

 A veces, lo mejor es seguir la distracción durante un momento, averiguar por qué voene, pero después regresar y recordar por qué estás ahí, por qué estás orando y decir al Señor: "Mira Señor, estoy distraído, sé que tú entiendes". Pero no te permitas alejarte demasiado, especialmente durante la oración, porque existen todo tipo de tentaciones, todo tipo de distracciones, pero solo hay un Jesucristo, y, verdaderamente necesitamos entregar nuestro tiempo también en oración.

-Leon XIV

miércoles, 1 de abril de 2026

Ser feliz - Robert Barron

 ¿Quieres ser feliz? Se un santo.

¿Qué quiere decir, de forma precisa, ser un santo? Bueno, un santo es alguien que es santo. ¿Y qué significa ser santo? Ser santo significa seguir la voluntad de Dios. Bien ¿Qué es la voluntad de Dios? El amor.

Dios es amor. Amar es querer el bien de otro. Bueno, ahí lo tienes. Ser un santo es ser alguien quien, de forma habitual, quiere el bien de otro. Un santo es alguien en quien Dios habita, alguien en quien el Espíritu está vivo. ¿Qué pensarías de toda tu vida bajo esa consideración? Toda nuestra vida debe sintonizarse con el camino del amor, queriendo el bien del otro. ¿Qué pasaría si me levantase cada mañana y dijese: así es como voy a ser hoy?

-Traducido de un mensaje por el obispo Robert Barron.

sábado, 28 de marzo de 2026

Un amor elevado - Fulton Sheen

Cuando la voluntad ama algo que está por debajo de ella, se degrada. 

Por ejemplo. Supongamos que el amor principal es el dinero. Entonces la persona se volverá como el oro. Dura, fría, amarilla. Supongamos que es la carnalidad y la persona viva solo para los placeres de la carne. Se degrada. Porque siempre nos volvemos como lo que amamos. 

Si la persona ama el alcohol, se vuelve alcohólica. Se degrada a sí misma. Se rebaja amando lo que está por debajo de sí misma. Pero si una persona ama algo que está por encima de ella, se ennoblece. Por eso, es importante para la juventud y, de hecho, para cualquiera, tener el tipo correcto de ideales y el tipo correcto de héroes, porque nos inclinamos a imitarlos. ¿A quién amamos? Cuanto más elevado el amor, más se levanta la dignidad humana. 

-Por Fulton Sheen. 

viernes, 27 de marzo de 2026

Teresa de Jesús - Un palacio para el Señor

 Hagamos cuenta de que dentro de nosotros hay un palacio de enorme riqueza, un edificio de oro y piedras preciosas como para el Señor. Nosotros tomamos parte en que ese edificio sea así, y verdaderamente lo es, porque no existe un edificio con tanta hermosura como un alma limpia y llena de virtudes. Cuanto máyores son estas, más resplandecen las piedras. En este palacio está el gran Rey, que ha querido ser nuestro Padre, sentado en un trono de grandísimo precio, que es nuestro corazón.

-Santa Teresa de Jesús

lunes, 23 de marzo de 2026

La purificación paso a paso - San Francisco de Sales

 La purificación y la curación ordinaria, se hace poco a poco, paso a paso, por grados, de adelanto en adelanto, con dificultad y con tiempo.

Los ángeles de la escalera de Jacob tienen alas, pero no vuelan, sino que suben y bajan en orden, escalón a escalón. El alma que se remonta desde el pecado a la devoción, es como la aurora, que, cuando aparece, no disipa en un instante las tinieblas, sino que lo hace lentamente. Dice un dicho que cuanto menos precipitada es la curación, también es más segura: las enfermedades del corazón, como las del cuerpo, vienen a caballo y al galope, pero se van a pie y paso a paso.

-San Franciso de Sales

domingo, 22 de marzo de 2026

Por qué no bajó de la cruz - Fulton Sheen

Ver esta reflexión en vídeo: https://youtube.com/shorts/pFwqr_V4xME?si=vV6ZhDnywl6apEVR

Hubo un grupo de burladores al pie de la cruz. Y decían: "¡Si eres el Hijo de Dios, baja de la cruz!. A otros salvó, y Él mismo no puede salvarse".

Esa es la prueba que querían. Que Jesús bajase de la cruz. En otras palabras: "¡Danos una religión que no tenga una cruz!". Baja y creeremos. Pero Él no bajó. Y ¿Por qué? Porque si hubiera bajado nunca nos habría salvado. Decían: A otros salvó, pero a Él mismo no se puede salvar. ¡Por supuesto que no puede! La lluvia no se puede salvar a sí misma si ha de hacer brotar la vegetación. Una madre no puede salvarse a sí misma si tiene que salvar a su hijo. Un soldado no puede salvarse a sí mismo si tiene que salvar a su país. Esta no es la ley de la debilidad. Es la ley del sacrificio. Ningún hombre tiene un amor más grande que este: el que da la vida por sus amigos.

De un texto por Fulton Sheen


Confía en la misericordia de Jesús - Leon XIV

Debido al pecado original, a veces hacemos lo contrario a lo que sabemos que está bien. 

Pero hay buenas noticias. El pecado nunca tiene la última palabra.

Siempre que pedimos a Dios misericordia, Él nos perdona. El papa Francisco dijo que Dios nunca se cansa de perdonar, aunque nosotros a veces nos cansamos de pedir perdón. Así que, incluso cuando caemos de nuevo, debemos recordar las palabras de San Pablo: "Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores". Él vino por nosotros conociendo nuestras debilidades. Jesús contó muchas historias acerca del gozo de Dios cuando alguien regresa a Él.

A nosotros nos cuesta perdonar. Pero el corazón de Dios es diferente. Él nunca deja de invitarnos a que volvamos, y experimentamos esta misericordia de Dios de forma especial en el sacramento de la reconciliación. 

En la confesión, Jesús se encuentra con nosotros a través del sacerdote cuando confesamos nuestros pecados honestamente y aceptamos nuestra penitencia. El sacerdote nos da la absolución, y sabemos con certeza que somos perdonados.

Así que sí, puede ser desalentador cuando caemos, pero no te enfoques solo en tus pecados. Mira a Jesús, confía en su misericordia, ve con confianza. Él siempre te dará la bienvenida a casa.

-De un mensaje de Leon XIV. 

jueves, 19 de marzo de 2026

Lleva tu vida al infinito - Fulton Sheen


Lucas 12:15 «Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues, aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes»

En nuestra civilización contemporánea, coinciden varias cosas. 

En primer lugar, una gran prosperidad material, y, al mismo tiempo, una cantidad tremenda de descontento mental e interior. No deberíamos tener un sentido de la vida tan trágico con tanta prosperidad. ¿Por qué sucede?

Ciertamente, no es porque seamos prósperos. Solo puede ser porque, en gran medida, estamos asumiendo que todo lo que necesitamos para ser felices es prosperidad material. En otras palabras, hemos hecho de nuestra filosofía una filosofía de poseer, en lugar de una filosofía de ser. Lo que estamos intentando hacer con nuestra alma y nuestro corazón, que fueron hechos para lo infinito de la vida, la verdad y el amor, lo que intentamos hacer es tirar de este infinito hacia abajo, introducirlo en nuestra estructura finita con todo su entorno material y, simplemente ¡no se puede!

Más bien, lo que debemos hacer para ser felices en medio de la prosperidad, es tomar esa naturaleza finita en nosotros y zambullirla en el infinito.

Traducido de una enseñanza por Fulton Sheen

Puedes verlo en vídeo en: https://youtu.be/V5Q3QndcXCw?si=T-__LzbBGYdJxMvp

miércoles, 18 de marzo de 2026

El engaño de lo material - San Francisco de Asís

Mateo 16:26 ¿Pues de qué le servirá a un hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma? ¿O qué podrá dar para recobrarla?

Ved, ciegos, engañados por vuestros enemigos, por la carne, el mundo y el diablo, que al cuerpo le es dulce hacer el pecado y le es amargo hacerlo servir a Dios; porque todos los vicios y pecados salen y proceden del corazón de los hombres, como dice el Señor en el Evangelio (cf. Mc 7,21). Y nada tenéis en este siglo ni en el futuro. Y pensáis poseer por largo tiempo las vanidades de este siglo, pero estáis engañados, porque vendrá el día y la hora en los que no pensáis, no sabéis e ignoráis; enferma el cuerpo, se aproxima la muerte y así se muere de muerte amarga. Y dondequiera, cuando quiera, como quiera que muere el hombre en pecado mortal sin penitencia ni satisfacción, si puede satisfacer y no satisface, el diablo arrebata su alma de su cuerpo con tanta angustia y tribulación, que nadie puede saberlo sino el que las sufre. Y todos los talentos y poder y ciencia y sabiduría (2 Par 1,12) que pensaban tener, se les quitarán (cf. Lc 8,18; Mc 4,25). Y esos talentos y ese poder, lo dejan a parientes y amigos; y ellos toman y dividen su hacienda, y ellos luego dicen: Maldita sea su alma, porque pudo darnos más y adquirir más de lo que adquirió. 

Los gusanos comen el cuerpo, y así aquéllos perdieron el cuerpo y el alma en este breve siglo.

Extraído de un texto por San Francisco de Asís.

martes, 17 de marzo de 2026

3 Armas contra Satanás

 Te diré las tres armas poderosas contra Satanás.

Primero, el santo nombre de Jesús. Ese es el nombre que Satanás no puede soportar, porque en el nombre de Jesús toda rodilla se doblará en los cielos y en la tierra y debajo de la tierra.

La segunda, la sangre de Cristo. La invoación de la sangre de Cristo. Pero, somos salvos con la sangre de Cristo, por tanto, en la tentación, clama sobre su sangre, porque sin derramamiento de sangre, no hay remisión de pecados.

Terceramente, la devoción a nuestra Madre Bendita, porque al principio, en el libro del Génesis, fue la simiente de la mujer la que aplastaría la semilla de Satanás.

Estamos armados con estas tres armas. El santo Nombre, la sangre de Cristo y la Madre bendita.

Traducido de un audio por Fulton Sheen.


¿Qué es la devoción? - San Francisco de Sales

Romanos 12:11 en la actividad, no seáis negligentes; en el espíritu, manteneos fervorosos, sirviendo constantemente al Señor 

La viva y verdadera devoción presupone el amor de Dios. Pero no es un amor cualquiera.

Cuando el amor divino llena de belleza nuestras almas, se llama gracia, y es la gracia la que nos hace agradables a su divina Majestad. Cuando nos da fuerzas para obrar bien, se llama caridad. Sin embargo, cuando llega a tal grado de perfección que no solo nos hace obrar bien, sino también con cuidado, frecuencia y prontitud, entonces se llama devoción.

La devoción es una agilidad, una viveza espiritual por medio de la cual la caridad hace obras en nosotros, o nosotros por ella, pronta y afectuosamente. Así como corresponde a la caridad el hacernos cumplir de manera general todos los mandamientos de Dios, corresponde también a la devoción hacer que los cumplamos con ánimo pronto y resuelto. Para sere bueno se ha de tener caridad, y, para ser devoto, además de la caridad se requiere una gran diligencia y presteza en los actos de esta virtud.

De un texto por San Francisco de Sales. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.

lunes, 16 de marzo de 2026

El propósito del sufrimiento - Fulton Sheen

 ¿Qué hace el dolor para volver a un hombre fuerte? Bien. El dolor es un purificador. Obtenemos conocimiento de los libros, pero la sabiduría se obtiene del sufrimiento.

Nunca vayas a consultar a alguien que no haya sufrido de alguna forma. El dolor es como tensar las cuerdas de un violín. Produce una melodía mejor. El dolor es como el mazo y el cincel que eliminan grandes bloques de soberbia y egoísmo para sacar la forma de la roca. El dolor es el quemar la escoria para revelar el oro.

Traducido de un texto por Fulton Sheen. Que el Señor les bendiga.

La eternidad y el temor. Fulton Sheen

El hombre moderno no sabe dónde va, no tiene certeza de su destino. Está como en una tormenta en medio del mar, y teme verse arrojado por la borda a la nada de la que procede.

Por eso vive con una sensación terrible de temor. Nuestro hombre moderno está temiendo las cosas equivocadas. Y gran parte de la cultura moderna está destinada a intentar suprimir ese temor. Pastillas para dormir, opiáceos, el amor constante por los pasatiempos y los placeres. Todo esto es lo que se intenta para suprimir ese terrible conocer y sentir de la nada y el temor de la nada.

¿Por qué una vaca jamás tiene temor? El cerdo nunca tiene psicósis.La gallina nunca tiene neurosis.¿Por qué ninguno de ellos tiene temor? Simplemente porqe ninguna de estas cosas de la creación inferior, nada que esté por debajo del hombre, tiene un alma que ha nacido para el infinito. Se necesita la eternidad para que un ser humano desespere. Si tan solo lo supieran.

Dije que temen las cosas equivocadas. Solíamos temer a Dios. Luego comenzamos a temer al prójimo. Y ahora comenzamos a temer ¿el qué? Comenzamos a tener temor de nosotros mismos. Algo a lo que nunca deberíamos temer.

De un texto por Fulton Sheen


domingo, 15 de marzo de 2026

Fe, filosofía y verdad, por Joseph Ratzinger

La fe no es un pensamiento en el que el yo, libre de toda atadura, imagina reflexionar sobre la misma fe. Más bien, la fe se produce por un diálogo, es una expresión de lo que se oye, de lo que se recibe y de la respuesta que, por la conversación entre el yo y el tú, nos lleva a un nosotros, acercándonos a los que creen lo mismo.

San Pablo dice que la fe viene por el oir. Esto puede paracer una idea de un tiempo determinado, una noción que, por tanto, puede cambiar. A alguien podría parecerle que es el resultado de la situación de la sociedad en aquel tiempo, y que, a lo mejor algún día la fe puede venir de leer o reflexionar. Pero la verdad es que ahí existe algo más que el reflejo de una determinada situación histórica. La frase de que la fe viene por el oír expresa una estructura permanente. La afirmación muestra la diferencia entre la fe y la filosofía pura, aunque en su ser más ínitimo la fe también mueva a la búsqueda filosófica de la verdad.

La fe nace de lo que se oye. Recibe lo que no ha pensado, de manera que pensar en la fe siempre es una reflexión acerca de lo que se ha recibido y esucuchado antes. La fe no es un producto de mis pensamientos, viene de afuera; la palabra no es algo de lo que dispongo y cambio a mi gusto, sino que se anticipa a mí mismo, a mi idea. La nota característica del acontecimiento de la fe es el positivismo de lo que viene a mí, de lo que no nace en mí ni me abre, de lo que yo no puedo dar; por eso se da una supremacía de la palabra anunciada sobre la idea, de manera que no es la idea quien crea las palabras, sino que la palabra predicada marca el camino del pensamiento. La primacía de la palabra y lo positivo de la fe van unidos a su carácter social; esto supone también una diferencia con la estructura individualista del pensar filosófico que en cuanto tal busca la verdad

En la filosofía lo principal es la búsqueda privada de la verdad; después, como algo secundario, busca y encuentra compañeros de viaje. La fe, por el contrario, es ante todo una llamada a la comunidad en la unidad del espíritu mediante la unidad de la palabra; su finalidad es, ante todo, social: suscitar la unidad del espíritu mediante la unidad de la palabra. Después, sólo después, abre el camino que lleva a la aventura de la verdad.

Devocional inspirado en un texto de Joseph Ratzinger.

Gloria sea al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Comienza contigo. Reflexiones de San Ignacio de Loyola

 


Filipenses 2:12-13 Por lo tanto, queridos hermanos, ya que siempre habéis obedecido, no solo cuando yo estaba presente, sino mucho más ahora en mi ausencia, trabajad por vuestra salvación con temor y temblor, porque es Dios quien activa en vosotros el querer y el obrar para realizar su designio de amor. 

¡Todo sea para la gloria de Dios! Que tu primera regla de acción sea confiar en Dios como si el éxito dependiese completamente de ti y no de Él, pero emplea todos tus esfuerzos como si Dios solamente hiciese todo, y tú mismo, nada.

El que se dedica a hacer que otros sean mejores está perdiendo su tiempo a menos que comience consigo mismo. Un cambio de ambiente no implica un cambio de vida. La persona imperfecta será en gran medida igual donde quiere que esté, a menos que renuncie a sí misma. Puedes estar seguro de que el progreso que hagas en lo espiritual estará en proporción a tu grado de abandono del egoísmo y la preocupación por tu propio bienestar. Debes esforzarte mucho más por domar el interior que el exterior, por quebrantar el espíritu, más que los huesos.

Romanos 8:32 dice: "El que no se reservó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará todo con él?". La generosidad de Dios es inmensa. De Él podemos obtener lo que no conseguimos de otros seres humanos. Aunque ellos no nos den nada, de Dios podemos ganar todas las cosas.Cuanto más estrechamente te unas a Dios y cuanto más te entregues de corazón a su suprema majestad, más liberalidad tendrá Él contigo.

Devocional inspirado en los pensamientos de San Ignacio de Loyola.

Gloria sea al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.