Te diré las tres armas poderosas contra Satanás.
Primero, el santo nombre de Jesús. Ese es el nombre que Satanás no puede soportar, porque en el nombre de Jesús toda rodilla se doblará en los cielos y en la tierra y debajo de la tierra.
La segunda, la sangre de Cristo. La invoación de la sangre de Cristo. Pero, somos salvos con la sangre de Cristo, por tanto, en la tentación, clama sobre su sangre, porque sin derramamiento de sangre, no hay remisión de pecados.
Terceramente, la devoción a nuestra Madre Bendita, porque al principio, en el libro del Génesis, fue la simiente de la mujer la que aplastaría la semilla de Satanás.
Estamos armados con estas tres armas. El santo Nombre, la sangre de Cristo y la Madre bendita.
Traducido de un audio por Fulton Sheen.
No hay comentarios:
Publicar un comentario