La cercanía única de la Santa Vírgen a su Hijo Jesús no impide que ella sea la madre de todos los vivientes, la madre de todos los creyentes. El acto de fe de ella es un prototipo que la acerca a los creyentes en sus pruebas. El creyente, en su propio sufrimiento, se acerca al de la Santa Madre en la dura noche que ella soportó hasta la contemplación de la Pasión y la Cruz de su Hijo, llegando a la escena de la piedad en la que sostuvo el cuerpo de Jesús muerto en sus brazos.
jueves, 11 de junio de 2026
La compunción del corazón - San Isidoro de Sevilla.
San Isidoro de Sevilla habló del dolor del corazón por los pecados. El lo llamaba "la compunción del corazón".
Dijo que la compunción del corazón es un sentimiento de humildad que se produce en el alma y que viene por recordar los pecados cometidos. Este sentimiento es más perfecto cuando aparta el amor por los deseos de la carne y fija la atención del alma con intensidad en la contemplación de Dios.
Contemplar. Pensar que Dios nos ama, pensar que Él nos ama más que cualquier deseo malo que podamos tener. Que su Santo Espíritu siente dolor cuando nos ve cargarnos de egoísmo o de codicia. Que se alegra con cada pensamiento que le dedicamos. Que cuida de toda la creación, que mira su obra y sonríe, que ve los pecados y se duele. Contemplar su gran bondad
Continúa San Isidoro diciendo que cuando Dios pasa, nos llena de fuerza interior en el corazón. Esta fuerza hace germinar en nuestro interior buenos deseos que destruyen a los malos. Cuando surgen en el corazón estos deseos, sepamos que Dios nos está ayudando con su gracia.
Pidamos siempre esa gracia, esa influencia suya en nosotros.