martes, 22 de julio de 2014

Ya no me asusta la muerte Devocional John Piper 02/08

Hebreos 2:14-15: "Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre"
¿Cómo hace Cristo para librarnos del temor a la muerte? ¿Cómo hace para dejarnos libres para vivir con el tipo de abandono amoroso que deja los bienes, la parentela y también esta vida mortal?

Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre

El término "hijos" se toma del versículo previo y se refiere a la descendencia espiritual de Cristo, el Mesías. Estos son también los "hijos de Dios". En otras palabras, al enviar a Cristo, Dios tiene en mente de forma especial la salvación de sus "hijos".

Él también participó de lo mismo [de sangre y carne]

El Hijo de Dios, que existió antes de encarnarse como el Verbo eterno (ver Juan 1:1), tomo la forma de carne y sangre y revistió su divinidad con humanidad. Se convirtió completamente en hombre, y siguió siendo completamente Dios.

Por medio de la muerte

La razón por la que Cristo se hizo humano, fue la de morir. Como Dios preencarnado, no podía morir por los pecadores. Pero uniéndose a la carne y a la sangre, sí podía. Su objetivo era morir, por eso tuvo que nacer como humano.

Para destruir al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo

Al morir, Cristo quitó los colmillos al diablo. ¿Cómo? Cubriendo todo nuestro pecado (ver Hebreos 10:12). Esto significa que Satanás no tiene bases legítimas para acusarnos delante de Dios. Romanos 8:33 dice "¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica". ¿En base a qué nos justifica? A través de la sangre de Jesús (ver Hebreos 9:14 y Romanos 5:9).

El arma final que Satanás tiene contra nosotros es nuestro propio pecado. Si la muerte de Jesús se lleva el pecado, el arma principal del diablo le ha sido quitada de las manos. En ese sentido, el diablo ha quedado sin poder.

Y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre

Por tanto somos liberados del miedo a la muerte. Dios nos ha justificado. Frente a nosotros, solamente hay gracia por venir. Satanás no puede anular ese decreto. Y Dios quiere que esa seguridad definitiva tenga un efecto inmediato sobre nuestras vidas. Quiere que ese final feliz se lleve de nosotros la esclavitud y el miedo al presente.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/afraid-of-death-no-more

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