miércoles, 9 de julio de 2014

Obras orgullosas frente a fe humilde Devocional John Piper 10/07

Mateo 7:22: "Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?"

Considera la diferencia entre un corazón de "fe", y un corazón de "obras".

El corazón de obras obtiene satisfacción cuando recibe una inyección de ego al cumplir algo en sus propias fuerzas. Intentará escalar la cara vertical de una roca, o tomar responsabilidades extra en el trabajo, o arriesgar la vida en una zona de combate, o agonizar a través de un maratón, o realizar un ayuno religioso durante semanas. Todo por la satisfacción de conquistar un reto por la fuerza de su propia voluntad y el aguante de su propio cuerpo.

El corazón orientado a las obras también expresará su amor por la independencia, por la dirección propia y por el logro personal, rebelándose contra la cortesía, la decencia y la moralidad (ver Gálatas 5:19-21). Pero es la misma orientación hacia las obras que se auto determina y se auto exalta  la que se disgusta con el comportamiento tosco y se propone probar su superioridad a través de la autonegación, el valor, y la grandeza personal.

La satisfacción básica de la orientación a las obras en todo esto es el sabor de ser alguien asertivo, autónomo, y si es posible triunfante.

El corazón de fe es radicalmente diferente. Sus deseos no son menos fuertes cuando mira al futuro, pero lo que desea es la satisfacción más plena de experimentar todo lo que Dios es para nosotros en Jesús.

Si las obras quieren la satisfacción de sentir que son ellas mismas las que vencen los obstáculos, la fe gusta de la satisfacción de sentir que Dios vence los obstáculos. Las obras anhelan el gozo de ser glorificadas como capaces, fuertes e inteligentes. La fe anhela el gozo de ver a Dios glorificado por su capacidad, fuerza y sabiduría.

En su forma religiosa, las obras aceptan el desafío de la moralidad, conquistan sus obstáculos a través de grandes esfuerzos, y ofrecen la victoria a Dios como pago por su aprobación y recompensa. La fe también acepta el desafío de la moralidad, pero solamente como una ocasión de convertirse en el instrumento del poder de Dios. Y cuando llega la victoria, la fe se regocija de que toda la gloria y el agradecimiento pertenece a Dios.

Traducido de http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/proud-works-vs-humble-faith

No hay comentarios: