viernes, 6 de marzo de 2020

Una alta felicidad moral -A. W. Tozer


Salmos 66:16

Venid, oíd todos los que teméis a Dios, Y contaré lo que ha hecho a mi alma.


En mi propio ser, no podría existir durante mucho tiempo como cristiano sin tener la conciencia interior de la presencia y cercanía de Dios. Solo puedo estar bien manteniendo el temor de Dios en mi alma y deleitándome en el fascinante arrebato de la alabanza. Me pone triste que el poderoso sentir del temor piadoso sea una cualidad que falta en las iglesias hoy día. El temor de Dios es esa "reverencia atónita". Diría que puede tener distintos grados, desde su elemento más básico (el terror de un alma culpable frente a un Dios santo) hasta el fascinado arrebato del santo que adora. Existen unas pocas cosas en nuestras vidas que están si cualificar, pero creo que el temor reverencial de Dios, mezclado con amor, fascinación, asombro y adoración, es el estado más disfrutable y la emoción más purificadora que pueda conocer el alma humana. Un verdadero temor de Dios es algo hermoso, porque es adoración, es amor, es veneración. ¡Es una alta felicidad moral, causada porque Dios es!

Señor tu dijiste que el temor de ti es el principio de toda sabiduría. Quiero ser sabio. Te temeré incluso mientras te adoro y te alabo.

-A.W. Tozer

jueves, 5 de marzo de 2020

Sufriendo por Cristo -John Piper

Colosenses 1:24

Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia;

Cuando Pablo dice "me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo", lo que quiere decir es que Cristo murió por millones de personas de todo el mundo: personas que están en tu campus y pueblos no alcanzados del mundo. La deuda de esas personas ha sido pagada, y ellos no lo saben. No pueden probarlo ni sentirlo. No pueden cantar con nosotros "te agradezco por la cruz". Hay algo que falta en las aflicciones, y es que no se están mostrando, no están conectando. Lo que falta en las aflicciones es la presentación de las mismas.

Lo que está diciendo Pablo es "por medio de mi cuerpo y mis aflicciones los sufrimientos de Cristo están llegando a los pueblos no alcanzados del mundo o de tu campus". ¿Cómo pueden llegar allí? Por medio de tus aflicciones. Ese es el significado de Colosenses 1:24 "me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo".

Es una afirmación asombrosa. Piensa un momento en la historia de las misiones. ¿Cómo llegamos a donde estamos hoy, con 1300 o 1400 millones de personas profesando la fe en Jesucristo cuando empezamos solo con 12? ¿Cómo lo logramos? ¿Sabes cuál es la respuesta? El sufrimiento. Nunca ha habido un gran avance en un lugar o pueblo no alcanzado por el evangelio sin sufrimiento. Si vas a ser misionero, subráyalo: el dolor, la pérdida de un hijo, la malaria, las tensiones maritales, las tensiones en el equipo, la oposición demoníaca o el martirio van a venir. No pienses que es extraño cuando llegue. Es el precio.

Jesús puso su vida como pago por nuestra salvación. Nos unimos a Él en ese sufrimiento para mostrar la naturaleza del mismo. ¿Cómo va a ver la gente lo satisfactorio que es Cristo en nosotros si lo que mostramos es que nos satisface un juguete tecnológico?

-John Piper


Traducido de: https://www.desiringgod.org/interviews/will-suffering-weaken-my-ministry

miércoles, 4 de marzo de 2020

Tres requisitos para el contentamiento

Filipenses 4:11

No que hable porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación.

Pablo aprendió el contentamiento, una rara y excelente lección que es más difícil que casi cualquier otra en todo el cristianismo. ¡Cuán admirable este hombre en esta porción difícil de conocimiento práctico! Seguramente el que pueda dominar una lección como esta, bien puede ser establecido en el lugar más alto de la escuela de Cristo. Aprender esta lección es algo tanto sobrenatural como misterioso. este conocimiento no llega mediante un entendimiento natural; debe ser infundido por Dios, y enseñado por el Espíritu Santo. Debe existir una luz divina que ilumine dentro del alma, una gracia especial de Cristo, y un obrar sobrenatural del Espíritu de Dios en el corazón, de lo contrario, no puede existir verdadero contentamiento. Luego, en un sentido subordinado, es algo que se aprende con observación prudente, experiencia cristiana y un ejercicio diario y constante. Todo esto, cuando es bendecido por Dios, contribuye a  hacer que el corazón esté tranquilo en toda condición. Son los cristianos sinceros solamente los que viven de esta forma. Es una lección misteriosa también, como un gran secreto que yace fuera del camino común y no se entiende tan fácilmente. No es algo abierto y obvio para toda persona, sino que es un misterio oculto que pocos pueden discernir. Se precisa un consagrado arte y capacidad en ello, de tal manera que, cuando uno lo aprende, se convierte en uno de los mayores artistas del mundo. Por ahí vemos personas que tienen mucho, y aun así no están contentos, y otros tienen poco o nada, y aun así están contentos. ¡Es seguro que esto es un misterio!

La pregunta se reduce a esto: ¿Cómo podemos llegar a esta excelente disposición, a estar contentos bajo cualquier circunstancia que nos acontezca? El que aprende el contentamiento debe ser (1) una persona que reflexiona, (2) una persona piadosa, (3) una persona de oración. La consideración hará mucho, la gracia y la piedad harán más, y la oración realizará la mayor parte de todo. En el pensamiento tenemos la fuerza del hombre, en la gracia, la fuerza del cristiano, en la oración, la fuerza de Dios. Estas cosas unidas hacen la obra de forma eficiente.

-Thomas Jacombe

martes, 3 de marzo de 2020

Salmos 77:5-9 -Tim Keller

Salmos 77:5-9

5 He pensado en los días pasados,
en los años antiguos.

6 De noche me acordaré de mi canción;
en mi corazón meditaré;
y mi espíritu inquiere.

7 ¿Rechazará el Señor para siempre,
y no mostrará más su favor?

8 ¿Ha cesado para siempre su misericordia?
¿Ha terminado para siempre su promesa?

9 ¿Ha olvidado Dios tener piedad,
o ha retirado con su ira su compasión?

Otra frase importante para la meditación es "mi espíritu inquiere". La meditación consiste en gran medida en hacer las preguntas correctas. Meditar es preguntarse acerca de la verdad, hacerse preguntas como "¿Cuál es la diferencia?", "¿Me estoy tomando esto en serio?", "Si me olvido de esto, ¿cómo me afectará?", "¿Me he olvidado?" o "¿Estoy viviendo a la luz de esto?". Las preguntas del salmista acerca de "¿Ha cesado para siempre su misericordia?" en el versículo 8 comienzan a sugerirle la respuesta. Aunque para nosotros cada minuto de tristeza es una eternidad, las misericordias de Dios continúan nuevas cada mañana al levantarnos con vida. Él no nos olvida ni nos falla, y, aunque podamos clamar a Él y contarle nuestros sentimientos de abandono, Él nunca nos dejará.

Señor, gracias por ser un Dios que recibe las preguntas. Mantén mi mente clara conforme las formulo, porque las preguntas que se realizan honestamente ante tu santo rostro siempre llevan de vuelta a la confianza en ti. ¿En quién debería yo confiar más que en ti? ¿En mí mismo? Eso sería lo más necio que podría hacer. Amén.

-Tim Keller.

lunes, 2 de marzo de 2020

El perdón de un rey - George Whitefield


Mateo 6:14

Porque si perdonáis a los hombres sus transgresiones, también vuestro Padre celestial os perdonará a vosotros.


Si las personas pueden dar crédito a un rey terrenal que les ofrece perdón, ¿por qué los creyentes no pueden tener un sentimiento de que sus pecados han sido perdonados por Dios?... Algunos piensan que no seremos perdonados hasta que lleguemos al juicio, pero apartemos eso. ¡Oh, benditas criaturas, nuestros reformadores nunca supieron de esta teología moderna. Seremos declarados, si te agrada decirlo así, como justificados en los días de Jesucristo, quien lo pronunciará ante toda la humanidad, sí, pero, hermanos míos, insistiré sobre esto: Para que el cristiano pueda tener bienestar hoy, la seguridad de salvación es necesaria. Algo reconfortante es que un alma nunca ha sido llevada a Cristo sin tener alguna base para estar segura del perdón, aunque, por falta de conocimiento, lo haya apartado y no haya conocido el don de Dios cuando vino. Sin embargo, hermanos míos, seremos salvos de nuestros pecados. Estas son las buenas nuevas de gran gozo. Que Satanás las escuche; Yo me alegro de ver acercarse a las pobres criaturas de forma que pueda decirles "Dios es amor". Creyentes , seréis salvos de todos vuestros pecados, de cada uno de ellos. Todos serán borrados.

Generalmente, cuando las personas son convencidas de Cristo, el diablo les predica desesperación; algún gran pecado se cierne sobre ellas, y el pobre pecador dice: "Seré salvo de todo excepto de eso. Si no hubiera sido culpable de ese crimen, podría tener esperanza, pero soy culpable de ese pecado, que es tan horrible, con tan horribles agravantes, que me temo que nunca seré perdonado". Pero, queridas almas, Cristo es amor, y cuando ama perdonar, perdona como un Dios "aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos" (Isaías 1:18).

-George Whitefield.

sábado, 29 de febrero de 2020

Compartiendo una herencia eterna - John MacArthur

Colosenses 1:12 

dando gracias al Padre que nos ha capacitado para compartir la herencia de los santos en luz.

Quizás hayas tenido la decepcionante y molesta experiencia de recibir un sobre que te identifica como ganador de una enorme suma de dinero u otro fantástico precio, solo para abrirlo y descubrir que no has ganado nada en absoluto. Solo era una estratagema para que participases en un concurso o compraras un producto.

En un mundo lleno de engaño y expectativas que no se cumplen, es maravilloso saber que la verdad e integridad de Dios nunca fluctúan. No solo te ha prometido una herencia eterna, sino que también te ha calificado para compartirla.

La palabra griega que se traduce como "capacitado" en el versículo de hoy significa "hecho suficiente" o "autorizado". "Compartir" se refiere a recibir una porción asignada. La idea es que Dios te ha autorizado a recibir una porción de la bendición que pertenece a todos los que le aman.

En Efesios 1 Pablo dice que tu herencia consiste en toda bendición espiritual en el cielo (versículo 3). Es una herencia gloriosa de la cual el Espíritu Santo es la garantía. En Colosenses 3:24, Pablo la llama una herencia del Señor.

En Colosenses 1:12 la describe como una herencia "en luz", refiriéndose a su carácter y calidad general. La "luz" en el Nuevo Testamento con frecuencia se emplea metafóricamente para referirse a la verdad y la pureza. 1 Juan 1:5 dice: "Dios es luz, y en Él no hay tiniebla alguna". Los creyentes son personas que caminan en la luz. Así pues, una herencia en luz es una piadosa, verdadera y pura, una herencia reservada en el cielo, donde mora Aquel que es Luz.

Tu herencia eterna no es una promesa vacía. Dios la ha asegurado librándote del dominio de las tinieblas y transfiriéndote al reino de Su amado Hijo, en quien tienes la redención, el perdón de pecados (ver Colosenses 1:13-14). Regocíjate en la gracia de Dios y vive hoy como un hijo de la luz.

-John MacArthur

¿Qué es el contentamiento? - Reflexión puritana

1 Timoteo 6:6

Pero la piedad, en efecto, es un medio de gran ganancia cuando va acompañada de contentamiento.

¿Qué es el contentamiento?

(1) Es estar pleno, en oposición a una insatisfacción de la mente que surge de algún vacío o deficiencia. Una persona está contenta cuando su alma es plena porque posee aquello que es adecuado para todos sus deseos y necesidades. La autosuficiencia inherente es algo que solo pertenece a Dios, pero existe una autosuficiencia dependiente, derivada y prestada que posee toda persona que tiene gracia. El que tiene a Dios por su Dios, y que, por tanto, posee el bien universal, tiene todo lo que puede desear o necesitar, y así, en ese sentido prestado, ¡es autosuficiente! Nos hacemos autosuficientes por medio del interés en Dios que nos proporciona el pacto, y luego cuando mejoramos y vivimos en Dios. Hasta que se logra esto, no hay autosuficiencia, solo un camino de vacío, sin contento o satisfacción. El único bien en la criatura es un bien defectuoso y finito, que no puede dar respuesta a los deseos del alma. El corazón está insatisfecho y sin descanso. Pero Dios es un bien perfecto y completo, que lo incluye todo. Si una persona llega a poseer a Dios, queda satisfecha y todos sus deseos reciben respuesta. Teniendo a Dios lo tiene todo, y, por consiguiente, también el contentamiento. Podemos estar contentos con el más pequeño bienestar de una criatura, pero alguien que no tiene a Dios no estará contento en todo.

(2) El contentamiento yace en restringir y moderar nuestros deseos por las posesiones terrenales, de forma que el corazón no esté anhelando más y más, sino que esté bien contento con la proporción asignada por Dios. Es lo opuesto a la codicia. El codicioso nunca piensa tener suficiente; cuanto más tiene, más quiere. El contentamiento suprime estos deseos extravagantes y exhorbitantes, ¡y disfruta de lo que tiene con alegría!

(3) Es una calma mental en cada condición y ocurrencia de la providencia. Cuando a alguien le gusta cualquier cosa que Dios haga con él, se somete con calma, sin angustia ni murmuración, aun cuando frustre sus deseos naturales. Piensa siempre bien de Dios, y de cualquier estado en el que Él se agrade en ponerte.

-Thomas Jacombe