martes, 23 de diciembre de 2014

Equipado y fortalecido. Devocional John Piper Solid Joys 30/12

Hebreos 13:20-21: "20 Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, 21 os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén"
Cristo derramó la sangre del pacto eterno. Por esta redención victoriosa, obtuvo la bendición de la resurrección de entre los muertos. Ahora, Él es nuestro Señor y Pastor viviente.

Y debido a esto, Dios hace dos cosas:

1) Nos equipa con todo lo bueno para que podamos hacer su voluntad y

2) Obra en nosotros aquello que le agrada.

El pacto eterno, asegurado por la sangre de Cristo, es el nuevo pacto. Y la promesa del nuevo pacto es esta: "Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón" (ver Jeremías 31:33-34). Por tanto, la sangre de este pacto no solamente asegura que Dios nos equipe para hacer su voluntad, sino que también asegura que Dios obrará en nosotros para que ese equipamiento sea efectivo.

La voluntad de Dios no está escrita simplemente en piedra o papel como medio de gracia. Es obrada en nosotros. Y el efecto es que nos sentimos, pensamos y actuamos de forma que sea agradable a Dios.

Todavía se nos ordena que utilicemos el equipamiento que nos da: "ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor". Pero lo más importante es que se nos dice: "Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad" (ver Filipenses 2:13).

Si podemos agradar a Dios, si podemos hacer su buena voluntad, es porque la gracia de Dios comprada con sangre ha cambiado de un simple equipamiento a una transformación omnipotente.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/a-horrible-destiny

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