Un oyente de este podcast, Erick, nos escribe para preguntar: "¿Es el gozo en Dios y el amor por Dios lo mismo? Si no lo es, ¿En que se diferencian?"
Antes de responder por qué son diferentes, déjame que defina lo que quiero decir por gozo en Dios. En este contexto, quiero que pensemos en el gozo, no como algún tipo de manifestación emocional, porque lo que yo quiero decir con el gozo puede manifestarse tanto en el llanto como en la alegría. El gozo puede estar presente con fuerza en los momentos en que experimentamos mayor pérdida. Lo se por experiencia, y lo veo también en la Biblia. 2 Corintios 6:10 "entristecidos, mas siempre gozosos". El gozo también puede estar ahí en momentos en los que estamos danzando de alegría, debido a algo maravilloso que ha sucedido.
Así que esta es la primera aclaración. El gozo en Dios no es lo mismo que algún tipo de manifestación emocional. Puede estar presente en y bajo muchos tipos de manifestaciones emocionales. Lo que quiero decir con gozo, y este es mi esfuerzo a la hora de definirlo, es un sí profundo, asentado y emocionalmente satisfactorio, un sí al valor supremo de Dios en todas las cosas, que sale del corazón. Permite que lo diga otra vez, el gozo es un si profundo, asentado, emocionalmente contento (casi quise decir lleno de reposo, y también estaría bien) y emocionalmente lleno de roso. Simplemente un "sí" profundo del corazón hacia el supremo valor de Dios por encima de todas las cosas, en cualquier circunstancia.
Cuando vemos a Dios tal como es, como alguien supremamente hermoso y por tanto supremamente valioso sobre todas las cosas, nuestro corazón dice sí. Ese es el propósito de mi alma, esa es mi búsqueda, y mi búsqueda ha finalizado. Mis anhelos serán satisfechos ahí en Él. Eso es lo que yo creo que es el gozo de Dios. O por decirlo de otra forma: el gozo en Dios es una disposición profunda, que permanece, y que valora a Dios por encima de todas las cosas. O usando otra palabra: apreciarlo más, estimarlo o valorarlo sobre todas las cosas.
Yo diría que este tipo de gozo en Dios es la esencia, pero no la totalidad de lo que significa amar a Dios. Intentaré ir justo a la respuesta a la pregunta. ¿Cuál es la diferencia entre el gozo en Dios y el amor por Dios? Y lo que digo es que, lo que acabo de definir como gozo en Dios es la esencia, pero no la suma de la totalidad, de lo que significa amar a Dios. Fluyendo de esa esencia, como los arroyos fluyen de una fuente o como crecen los tallos de una raíz, están otras emociones que forman parte del amor a Dios como el agradecimiento, el deseo, la sumisión y el cumplimiento de su camino y su voluntad, las expresiones de adoración, y un sí consciente, no solamente hacia su valor, sino a su plan, hacia que su plan para el universo avance. Vemos la forma en que actúa Dios, y nuestro amor a Dios dice que sí a todo lo que Él es y todo lo que hace.
Así que esa esencia del amor a Dios es el gozo en Dios y un "sí" general al valor de Dios y a su voluntad, y esa esencia hace surgir otras cosas, como el cumplir los mandamientos. Jesús dijo "Si me amáis, guardad mis mandamientos" (Juan 14:15). Y algunas personas dicen: "¿Lo ves? la obediencia y amar a Dios es lo mismo". No, no, no. Dice "Si me amas, entonces, como consecuencia de esa esencia, harás otras cosas, como guardar los mandamientos". Es como una rama, crece del amor a Dios. Y creo que está bien hablar de la obediencia como parte del amor a Dios, siempre que veas la distinción, la relación entre el "si" y el "entonces".
Por tanto la obediencia a lo que Dios dice es una rama que crece de la raíz del amor, pero dudo que esté mal decir que la obediencia forma parte de lo que significa amar a Dios en su sentido más amplio y general. Sin embargo, soy muy celoso de nunca equiparar el cumplimiento de los mandamientos con la esencia, o la raíz del amor a Dios.
Permite que mencione un texto. En Lucas 10:27, cuando Jesús dio el gran mandamiento, dijo: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo". Ahora bien, hay dos cosas muy importantes que tenemos que notar. El corazón se menciona en primer lugar, luego el alma, las fuerzas y la mente. El corazón está en primer lugar en todas las referencias a este mandamiento. ¿Por qué será esto? Creo que la razón es porque existe una esencia de amor que es sentida en el corazón, un atesorar, estimar, deleitarse, descansar y estar satisfechos en Dios que rinde expresiones de ese amor a través de nuestras fuerzas, y de nuestra mente, y de lo demás.
Y esta es la segunda cosa que quiero hacer notar. No se puede ver en inglés, pero voy a decirla y puedes comprobarla de la forma que quieras. En Lucas 10:27, cuando dice: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón", la preposición "con", está traduciendo la palabra griega "ex", que significa "desde", y cuando dice "y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente", esas tres preposiciones "con" son la palabra griega "en". Son diferentes *.
¿Por qué sera esto? ¿Por qué existe una preposición única para "desde el corazón" y otras preposiciones para "con el alma, fuerza y cuerpo" (una preposición que significa "con" como un agente, un "con" en el sentido de instrumento o herramienta). Creo que es porque la esencia del amor tiene su raíz en el corazón, los afectos del corazón por Dios, y que luego ese amor se expresa con los instrumentos del alma, la fuerza y la mente.
Así que mi respuesta a la pregunta de Eric es que el amor por Dios no es idéntico al gozo en Dios, pero el amor nunca es menos que el gozo en Dios. Y el gozo en Dios es atesorar a Dios y valorar a Dios, estimarlo, apreciarlo, estar satisfecho con todo lo que Dios es por nosotros en Cristo. Esa es la esencia del amor por Dios, y todos los arroyos fluyen de eso.
*Nota del traductor: En algunos manuscritos griegos de la Biblia, incluido el que se usa para la concordancia Strong's, aparece en los 4 casos la palabra "ex" o "ek", sin embargo en otros manuscritos más antiguos si que es justo como Piper dice en este párrafo. Ver por ejemplo: http://biblehub.com/texts/luke/10-27.htm, donde aparece "ek" (ἐξ) y "en" (ἐν)... en los primeros manuscritos, sin embargo en el manuscrito Stephanus Textus Receptus 1550 o el Scrivener's Textus Receptus 1894 (más abajo en el mismo enlace) aparecen todas como "ek" (ἐξ)
Traducido de: http://www.desiringgod.org/interviews/is-joy-in-god-the-same-as-love-for-god
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miércoles, 27 de mayo de 2015
sábado, 2 de mayo de 2015
¿Habrá gente más feliz que otra en el cielo? Ask pastor John en español
En la eternidad ¿Habrá santos en el cielo que sean más felices que otros? Esta pregunta nos la hace Ken, que nos escribe diciendo: "Pastor John, ¿cree usted, al igual que Jonathan Edwards creía, que los cristianos entrarán en la eternidad con diferentes grados de felicidad basados en la profundidad y medida de su desarrollo espiritual durante su vida en la tierra? ¿O cree usted, como hacen muchos cristianos, que todos entran en el cielo iguales, al pie de la cruz, con el mismo grado de santidad y felicidad para toda la eternidad? ¿Cree que existe una jerarquía de felicidad en el cielo?"
Bien, la respuesta corta es que estoy de acuerdo con Edwards, pero algunas de las alternativas que pueden plantearse, pueden no ser correctas. Por eso, déjame que intente profundizar un poco y tratar de explicar lo que Edwards y yo queremos decir, poniéndolo en un contexto más amplio.
El Nuevo Testamento describe la relación entre nuestra obediencia y nuestra felicidad en la era por venir de tres formas. En primer lugar, la descripción más básica es que nuestra obediencia de ahora no es la base para ser aceptados por Dios en la era por venir. Nuestra obediencia no es el fundamento de que estemos en una posición justificada en su presencia.
Pablo dice de forma negativa: "por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de Él", y de forma positiva dice: "Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley". Esto es Romanos 3:20 y Romanos 3:28. Por tanto ninguna de nuestras obras, nada de nuestra obediencia forma parte de la base de nuestra justificación. Nunca podrá serlo, nunca es lo suficientemente buena. Nuestra obediencia siempre está contaminada, nunca es completa. Necesitamos a Cristo.
Por eso, podemos estar ante Dios en la eternidad y ser aceptados, amados, perdonados y justificados solamente en base a Cristo. Romanos 5:19 dice: "por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos". Eso es lo primero y lo más básico que podemos decir acerca de la relación entre nuestra obediencia de ahora, y la felicidad de la era por venir.
Número dos. El Nuevo Testamento también enseña que nuestra obediencia de ahora, confirma que hemos sido elegidos por Dios, llamados por Él, y nacidos de nuevo, y que tenemos la fe que salva. Así que aunque nuestra obediencia no es el fundamento de que Dios esté por nosotros, si es la confirmación de que Dios está al 100% por nosotros. Por ejemplo, 2 Pedro 1:10 dice: "procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás". Hebreos 12:14 dice: "Seguid la ... santidad, sin la cual nadie verá al Señor". Romanos 8:13 dice: "si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis". Así que la obediencia es necesaria para la vida eterna. No como fundamento, pero sí como confirmación.
Ahora existe una tercera descripción que es la más importante para la pregunta. El Nuevo Testamento enseña que nuestra obediencia tiene como resultado recompensas en la era por venir, y estas se diferencian unas de otras de acuerdo a la medida de nuestra obediencia. Así que la pregunta que era "¿Habrá distintos grados de santidad y felicidad, o entraremos al cielo iguales en santidad y felicidad por toda la eternidad? ¿Crees que habrá una jerarquía en el cielo?
Mi punto de vista creo que es el mismo de Edwards. Me ayudó mucho con esto. Seremos recompensados de manera distinta en la era por venir, pero todos seremos plenamente felices. No habrá faltante entre la capacidad para ser felices de las personas y la plenitud de su felicidad. No habrá frustración porque haya una diferencia. Y las recompensas, en su esencia (y quizás tengamos que hablar mucho más sobre esto) son las distintas capacidades para ser felices en Dios.
No es que sea como un Cadillac y un Chevrolet. Eso es irrelevante. Si llegas hasta la esencia de lo que será una buena recompensa en el cielo, es el saber, probar y tener la capacidad de un mayor deleite, percepción y disfrute de Dios. Y creo que eso es lo que Edwards quiere decir, cuando dice que hay distintos grados de santidad y gloria, ya que la esencia de la santidad y de la gloria es que el corazón atesore y estime a Dios por encima de todas las cosas.
Nuestra felicidad en atesorar a Dios, en hacer de Dios nuestro mayor tesoro, es nuestra santidad y nuestra gloria. Es por eso que Edwards habla acerca de diferentes grados de santidad y de gloria. No se trata de que haya gente profana en el cielo, o gente sin gloria o infeliz, sino que las capacidades de todos serán llenadas. Pero las capacidades son diferentes.
Y al ser esta la diferencia, no habrá envidia por parte de aquellos que tienen capacidades más pequeñas, ni tampoco habrá jactancia en aquellos que tienen mayor capacidad. La benevolencia de los mayores y la humildad será perfecta en ambos, así que no habrá pecado, resentimiento, celos, envidia, arrogancia o menosprecio. En ese sentido todos somos iguales. Todos seremos sin pecado. Todos estamos en el mismo lugar al pie de la cruz, dependiendo totalmente de la gracia para darnos toda medida de felicidad y santidad.
Quiero hacer otra aclaración. La obediencia cristiana, ahora y por siempre, es llevada a cabo por la gracia de Dios. En 1 Corintios 15:10 Pablo dice: "Pero por la gracia de Dios soy lo que soy ... he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo". Así que lo que Dios recompensa es el fruto de su propia gracia en nuestras vidas. No puede haber pensamiento en el sentido de que las recompensas las ganamos, de que estamos dando a Dios algo que no tenía antes, y que por tanto Él tiene que recompensarnos.
Y si te estás preguntando donde está todo esto en la Biblia, aquí tienes un par de textos, aunque hay más. 2 Corintios 5:10 dice: "Es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo". Es asombroso. Existen consecuencias negativas y positivas en el cielo para los creyentes.
¿Qué quiere decir Pablo con estas consecuencias negativas, con lo bueno y lo malo? Creo que el texto más cercano que arroja luz sobre esta cuestión es 1 Corintios 3:14-15, y dice esto: "14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó [sobre Cristo], recibirá recompensa. 15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego". Por tanto habrá algún tipo de pérdida de lo que pudo haber sido, debido a que se construyó con madera, heno y hojarasca, en lugar de con plata, oro, y piedras preciosas.
Del mismo modo, en Efesios 6:8, Pablo enfatiza la correlación entre las buenas obras y las recompensas. Esto es lo que dice: "Siervos, obedeced a vuestros amos, sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ése recibirá del Señor". Es increíble que dice "el bien que cada uno hiciere", cada pequeña porción de bondad que Dios nos capacite para hacer, va a tener una recompensa apropiada en el cielo. Eso significa que las buenas obras son anotadas y recompensadas. Y creo, aunque supongo que sobre esto hay un poco de controversia, que ese versículo no tendría sentido si todo el mundo recibiese el mismo nivel de recompensa.
Así que quisiera hacer un último apunte sobre este tema de la jerarquía. Suena como si la pregunta de Ken lo viese como algo negativo. Algo así como "Uf, la jerarquía en el cielo será algo malo", y quisiera animar a Ken y a todos los que escuchan a que lean lo que dice Edwards sobre esto. Dejad que os de una prueba de lo que dice. Este es de Edwards:
Traducido de: http://www.desiringgod.org/interviews/will-some-saints-be-happier-in-heaven
Bien, la respuesta corta es que estoy de acuerdo con Edwards, pero algunas de las alternativas que pueden plantearse, pueden no ser correctas. Por eso, déjame que intente profundizar un poco y tratar de explicar lo que Edwards y yo queremos decir, poniéndolo en un contexto más amplio.
El Nuevo Testamento describe la relación entre nuestra obediencia y nuestra felicidad en la era por venir de tres formas. En primer lugar, la descripción más básica es que nuestra obediencia de ahora no es la base para ser aceptados por Dios en la era por venir. Nuestra obediencia no es el fundamento de que estemos en una posición justificada en su presencia.
Pablo dice de forma negativa: "por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de Él", y de forma positiva dice: "Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley". Esto es Romanos 3:20 y Romanos 3:28. Por tanto ninguna de nuestras obras, nada de nuestra obediencia forma parte de la base de nuestra justificación. Nunca podrá serlo, nunca es lo suficientemente buena. Nuestra obediencia siempre está contaminada, nunca es completa. Necesitamos a Cristo.
Por eso, podemos estar ante Dios en la eternidad y ser aceptados, amados, perdonados y justificados solamente en base a Cristo. Romanos 5:19 dice: "por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos". Eso es lo primero y lo más básico que podemos decir acerca de la relación entre nuestra obediencia de ahora, y la felicidad de la era por venir.
Número dos. El Nuevo Testamento también enseña que nuestra obediencia de ahora, confirma que hemos sido elegidos por Dios, llamados por Él, y nacidos de nuevo, y que tenemos la fe que salva. Así que aunque nuestra obediencia no es el fundamento de que Dios esté por nosotros, si es la confirmación de que Dios está al 100% por nosotros. Por ejemplo, 2 Pedro 1:10 dice: "procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás". Hebreos 12:14 dice: "Seguid la ... santidad, sin la cual nadie verá al Señor". Romanos 8:13 dice: "si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis". Así que la obediencia es necesaria para la vida eterna. No como fundamento, pero sí como confirmación.
Ahora existe una tercera descripción que es la más importante para la pregunta. El Nuevo Testamento enseña que nuestra obediencia tiene como resultado recompensas en la era por venir, y estas se diferencian unas de otras de acuerdo a la medida de nuestra obediencia. Así que la pregunta que era "¿Habrá distintos grados de santidad y felicidad, o entraremos al cielo iguales en santidad y felicidad por toda la eternidad? ¿Crees que habrá una jerarquía en el cielo?
Mi punto de vista creo que es el mismo de Edwards. Me ayudó mucho con esto. Seremos recompensados de manera distinta en la era por venir, pero todos seremos plenamente felices. No habrá faltante entre la capacidad para ser felices de las personas y la plenitud de su felicidad. No habrá frustración porque haya una diferencia. Y las recompensas, en su esencia (y quizás tengamos que hablar mucho más sobre esto) son las distintas capacidades para ser felices en Dios.
No es que sea como un Cadillac y un Chevrolet. Eso es irrelevante. Si llegas hasta la esencia de lo que será una buena recompensa en el cielo, es el saber, probar y tener la capacidad de un mayor deleite, percepción y disfrute de Dios. Y creo que eso es lo que Edwards quiere decir, cuando dice que hay distintos grados de santidad y gloria, ya que la esencia de la santidad y de la gloria es que el corazón atesore y estime a Dios por encima de todas las cosas.
Nuestra felicidad en atesorar a Dios, en hacer de Dios nuestro mayor tesoro, es nuestra santidad y nuestra gloria. Es por eso que Edwards habla acerca de diferentes grados de santidad y de gloria. No se trata de que haya gente profana en el cielo, o gente sin gloria o infeliz, sino que las capacidades de todos serán llenadas. Pero las capacidades son diferentes.
Y al ser esta la diferencia, no habrá envidia por parte de aquellos que tienen capacidades más pequeñas, ni tampoco habrá jactancia en aquellos que tienen mayor capacidad. La benevolencia de los mayores y la humildad será perfecta en ambos, así que no habrá pecado, resentimiento, celos, envidia, arrogancia o menosprecio. En ese sentido todos somos iguales. Todos seremos sin pecado. Todos estamos en el mismo lugar al pie de la cruz, dependiendo totalmente de la gracia para darnos toda medida de felicidad y santidad.
Quiero hacer otra aclaración. La obediencia cristiana, ahora y por siempre, es llevada a cabo por la gracia de Dios. En 1 Corintios 15:10 Pablo dice: "Pero por la gracia de Dios soy lo que soy ... he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo". Así que lo que Dios recompensa es el fruto de su propia gracia en nuestras vidas. No puede haber pensamiento en el sentido de que las recompensas las ganamos, de que estamos dando a Dios algo que no tenía antes, y que por tanto Él tiene que recompensarnos.
Y si te estás preguntando donde está todo esto en la Biblia, aquí tienes un par de textos, aunque hay más. 2 Corintios 5:10 dice: "Es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo". Es asombroso. Existen consecuencias negativas y positivas en el cielo para los creyentes.
¿Qué quiere decir Pablo con estas consecuencias negativas, con lo bueno y lo malo? Creo que el texto más cercano que arroja luz sobre esta cuestión es 1 Corintios 3:14-15, y dice esto: "14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó [sobre Cristo], recibirá recompensa. 15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego". Por tanto habrá algún tipo de pérdida de lo que pudo haber sido, debido a que se construyó con madera, heno y hojarasca, en lugar de con plata, oro, y piedras preciosas.
Del mismo modo, en Efesios 6:8, Pablo enfatiza la correlación entre las buenas obras y las recompensas. Esto es lo que dice: "Siervos, obedeced a vuestros amos, sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ése recibirá del Señor". Es increíble que dice "el bien que cada uno hiciere", cada pequeña porción de bondad que Dios nos capacite para hacer, va a tener una recompensa apropiada en el cielo. Eso significa que las buenas obras son anotadas y recompensadas. Y creo, aunque supongo que sobre esto hay un poco de controversia, que ese versículo no tendría sentido si todo el mundo recibiese el mismo nivel de recompensa.
Así que quisiera hacer un último apunte sobre este tema de la jerarquía. Suena como si la pregunta de Ken lo viese como algo negativo. Algo así como "Uf, la jerarquía en el cielo será algo malo", y quisiera animar a Ken y a todos los que escuchan a que lean lo que dice Edwards sobre esto. Dejad que os de una prueba de lo que dice. Este es de Edwards:
"Aunque todos estaremos perfectamente libres de orgullo, algunos tendrán grados mayores de conocimiento divino que otros, y tendrán una mayor capacidad para ver más de las perfecciones divinas, de manera que verán más de su propia pequeñez y su nada comparativa, siendo los más profundamente rebajados en humildad".Cuando lees una frase como esta dices: "Bueno, esta es una clase de jerarquía que nunca ha existido antes".
Traducido de: http://www.desiringgod.org/interviews/will-some-saints-be-happier-in-heaven
jueves, 23 de abril de 2015
¿Qué hacer cuando Dios se siente distante? Ask Pastor John
Brandon nos escribe con una pregunta bastante común: "¿Qué hacer cuando Dios parece estar silencioso durante mucho tiempo? casi no siento gozo. Acudo a las Escrituras una y otra vez, y la mayoría de las veces las dejo sintiéndome desanimado, sintiendo que no he recibido ayuda. Oro continuamente, pero siento que no obtengo respuesta. Estoy tan abatido, ¿qué puedo hacer Pastor John?"
Brandon, me compadezco por esa distancia y oscuridad que sientes. Tu situación es tan común en el pueblo de Dios, que se han escrito muchos muchos libros acerca de esta experiencia de oscuridad y distancia. Se que el hecho de que se hayan escrito libros no hace tu experiencia más fácil, pero el hecho de darte cuenta de que yo y otros miles de personas han pasado por temporadas como esa, puede ayudarte a no dudar de tu posición delante de Dios.
Me gustaría conocerte mejor para asegurarme de que de verdad entiendes el evangelio de Jesús, que Él murió por pecadores como nosotros, de que absorbió la ira de Dios contra su pueblo, de que cubrió nuestros pecados pagando el precio del sufrimiento y la muerte que nosotros merecíamos, de que se levantó de los muertos para dar una esperanza invencible, de que obtuvo la promesa del Nuevo Pacto para que su gente nunca cayese en la destrucción, y que todo esto lo pone ante nosotros solo por gracia, cuando nos vemos a nosotros mismos como personas desesperadas y recibimos como un niño pequeño todo lo que Dios es para nosotros en Cristo, cuando lo aceptamos como nuestro mayor tesoro. Esto es el Evangelio.
Por eso me quiero asegurar de que estás descansando en esto, aceptando esto, aunque estés experimentando algunos sentimientos de distancia con Dios ahora mismo. Espero que estés rendido completamente sobre eso. Pero aún así se que hay temporadas de oscuridad, por lo que voy a intentar responder tu otra pregunta ¿qué hago?
Permite que te apunte el patrón bíblico para responder esta pregunta. Es como si la Biblia escuchase tu pregunta y la respondiese, y el resumen de la respuesta es el siguiente: Búscale continuamente y espera por Él. Busca y espera. La parte de buscar está en Salmos 27:8-9: "8 Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Yahweh; 9 No escondas tu rostro de mí".
¿Y cómo ha de ser esta búsqueda? Los salmos nos sirven de gran ayuda en esto. Están llenos de ejemplos. Salmos 6:2-3 dice: "2 Ten misericordia de mí, oh Yahweh, porque estoy enfermo; Sáname, oh Yahweh, porque mis huesos se estremecen. 3 Mi alma también está muy turbada; Y tú, Yahweh, ¿hasta cuándo?". O considera Salmos 13:1-2: "1 ¿Hasta cuándo, Yahweh? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? 2 ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, Con tristezas en mi corazón cada día?". O Salmos 90:13-14: "13 Vuélvete, oh Yahweh; ¿hasta cuándo? Y aplácate para con tus siervos. 14 De mañana sácianos de tu misericordia". En estos salmos tenemos un cuadro de gente que no sabe cuánto tiempo va a durar esto. Aparentemente Dios se ha ido, y no experimentan mucha satisfacción en Él, y es por eso que están clamando por ello. Así que tenemos que buscar al Señor clamándole continuamente de esta forma, para que se muestre en poder y se revele. Así que no pares de buscarle solo porque haya pasado mucho tiempo.
Luego está la parte de esperar. Hay muchas partes en la Biblia que nos dicen: "¡Espera!, ¡Espera!". Docenas de pasajes. Salmos 37:7 dice: "Guarda silencio ante Yahweh, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino". Hay gente a la que le va bien y que te está dejando atrás, pero no te alteres por eso. Espera. Salmos 27:14 dice: "Aguarda a Yahweh; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Yahweh".
Quizás el que más me anima de todos es el Salmo 40. Recuerdo que cuando llegué a mi iglesia, Bethlehem, quería que la gente supiese como me sentía en esas temporadas de distancia y oscuridad. Así que ese verano (creo que fue el verano del 80 o del 81), prediqué los Salmos de Verano, creo que así los llamé. Y uno de ellos se llamaba En el foso de la destrucción con un rey, basado en Salmos 40. Este es el versículo 1: "Pacientemente esperé a Yahweh", y no hay indicación de cuánto tiempo esperó. Simplemente dice "esperé". Luego dice "Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso", entre los versículos 1 y 2. Así que David estuvo ahí durante un tiempo, no sabemos cuanto tiempo, estuvo en un pozo y en un lodo cenagoso. Luego finalmente experimenta la venida de Dios en los versículos 2 y 3, donde dice: "Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, Y confiarán en Yahweh". Y en estas últimas palabras, escuchamos uno de los propósitos de Dios.
Porque te puedes preguntar, ¿Por qué Dios le hizo esto a David? ¿Por qué me lo hace a mí? ¿Por qué nos dejó en un pozo desesperando? Su respuesta es: "muchos verán esto y temerán, y confiarán en el Señor" (que es el versículo 3). Es como un tipo extraño de evangelismo, de verdad lo es. Pero ten ánimo, porque eso es lo que puede que esté haciendo Dios en tu vida. Lo que quiero decir es que el mundo no solo necesita gente contenta y exitosa. El mundo también necesita gente que haya caminado a través de la oscuridad y haya salido por el otro lado del túnel en cierto modo, para que puedan entender por lo que están pasando.
Así que mi propia experiencia, mis penas, mis luchas y el haber sentido la distancia de Dios, me han hecho un mejor pastor, un pastor más efectivo, y no menos. Por eso quiero animar a la gente que tiene la tentación de pensar que pasar por esto no tiene sentido.
Y si me preguntas ¿cuánto durará? no lo sé. Solo sé que no debes abandonar. No abandones.
Tuve un amigo que estuvo en mucho depresión durante ocho años, estuvo deprimido hasta el punto de casi quedar inmóvil. Si te lo describiese, creo que sería mucho más de lo que tú experimentas ahora. Entonces un día, después de años de estar memorizando las Escrituras, de continuar, esperar y buscar, algo sucedió. Dios irrumpió e hizo que mi amigo se quebrantase, saliendo de la depresión. Seguí en contacto con él hasta el día que murió, y nunca volvió a caer en lo mismo. Siempre remarcó el hecho de que continuó con la Palabra incluso cuando no podía sentir mucho y apenas podía funcionar. Siguió en la Palabra y buscó al Señor.
Así que quizás un libro no te sea de mucha ayuda en estos momentos. Hay veces que el hecho de que te digan que hay un libro acerca de tu situación no te ayuda cuando estás deprimido. Pero si ese no es tu caso, y te suena esperanzador, escribí un libro sobre esto, porque Brandon, me han hecho esta pregunta tantas veces de ¿qué pasa si no tengo gozo? ¿qué pasa si Dios se siente distante? que escribí el libro Cuando no deseo a Dios, y te lo enviaré cuando te sientas con fuerzas. Pero permite que ore por ti para que Dios tome todo esto y te ayude.
Padre, solo quiero terminar con una oración rápida por Brandon, para que tu obres, para que vuelvas a él. Abre sus ojos, concédele la vista, haz que pueda ver, concédele que pueda sentir lo precioso que eres y el amor que Tú tienes por él. Te oro esto en el nombre de Jesús.
Amén
Traducido de: http://www.desiringgod.org/interviews/what-to-do-when-god-feels-distant
Brandon, me compadezco por esa distancia y oscuridad que sientes. Tu situación es tan común en el pueblo de Dios, que se han escrito muchos muchos libros acerca de esta experiencia de oscuridad y distancia. Se que el hecho de que se hayan escrito libros no hace tu experiencia más fácil, pero el hecho de darte cuenta de que yo y otros miles de personas han pasado por temporadas como esa, puede ayudarte a no dudar de tu posición delante de Dios.
Me gustaría conocerte mejor para asegurarme de que de verdad entiendes el evangelio de Jesús, que Él murió por pecadores como nosotros, de que absorbió la ira de Dios contra su pueblo, de que cubrió nuestros pecados pagando el precio del sufrimiento y la muerte que nosotros merecíamos, de que se levantó de los muertos para dar una esperanza invencible, de que obtuvo la promesa del Nuevo Pacto para que su gente nunca cayese en la destrucción, y que todo esto lo pone ante nosotros solo por gracia, cuando nos vemos a nosotros mismos como personas desesperadas y recibimos como un niño pequeño todo lo que Dios es para nosotros en Cristo, cuando lo aceptamos como nuestro mayor tesoro. Esto es el Evangelio.
Por eso me quiero asegurar de que estás descansando en esto, aceptando esto, aunque estés experimentando algunos sentimientos de distancia con Dios ahora mismo. Espero que estés rendido completamente sobre eso. Pero aún así se que hay temporadas de oscuridad, por lo que voy a intentar responder tu otra pregunta ¿qué hago?
Permite que te apunte el patrón bíblico para responder esta pregunta. Es como si la Biblia escuchase tu pregunta y la respondiese, y el resumen de la respuesta es el siguiente: Búscale continuamente y espera por Él. Busca y espera. La parte de buscar está en Salmos 27:8-9: "8 Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Yahweh; 9 No escondas tu rostro de mí".
¿Y cómo ha de ser esta búsqueda? Los salmos nos sirven de gran ayuda en esto. Están llenos de ejemplos. Salmos 6:2-3 dice: "2 Ten misericordia de mí, oh Yahweh, porque estoy enfermo; Sáname, oh Yahweh, porque mis huesos se estremecen. 3 Mi alma también está muy turbada; Y tú, Yahweh, ¿hasta cuándo?". O considera Salmos 13:1-2: "1 ¿Hasta cuándo, Yahweh? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? 2 ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, Con tristezas en mi corazón cada día?". O Salmos 90:13-14: "13 Vuélvete, oh Yahweh; ¿hasta cuándo? Y aplácate para con tus siervos. 14 De mañana sácianos de tu misericordia". En estos salmos tenemos un cuadro de gente que no sabe cuánto tiempo va a durar esto. Aparentemente Dios se ha ido, y no experimentan mucha satisfacción en Él, y es por eso que están clamando por ello. Así que tenemos que buscar al Señor clamándole continuamente de esta forma, para que se muestre en poder y se revele. Así que no pares de buscarle solo porque haya pasado mucho tiempo.
Luego está la parte de esperar. Hay muchas partes en la Biblia que nos dicen: "¡Espera!, ¡Espera!". Docenas de pasajes. Salmos 37:7 dice: "Guarda silencio ante Yahweh, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino". Hay gente a la que le va bien y que te está dejando atrás, pero no te alteres por eso. Espera. Salmos 27:14 dice: "Aguarda a Yahweh; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Yahweh".
Quizás el que más me anima de todos es el Salmo 40. Recuerdo que cuando llegué a mi iglesia, Bethlehem, quería que la gente supiese como me sentía en esas temporadas de distancia y oscuridad. Así que ese verano (creo que fue el verano del 80 o del 81), prediqué los Salmos de Verano, creo que así los llamé. Y uno de ellos se llamaba En el foso de la destrucción con un rey, basado en Salmos 40. Este es el versículo 1: "Pacientemente esperé a Yahweh", y no hay indicación de cuánto tiempo esperó. Simplemente dice "esperé". Luego dice "Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso", entre los versículos 1 y 2. Así que David estuvo ahí durante un tiempo, no sabemos cuanto tiempo, estuvo en un pozo y en un lodo cenagoso. Luego finalmente experimenta la venida de Dios en los versículos 2 y 3, donde dice: "Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, Y confiarán en Yahweh". Y en estas últimas palabras, escuchamos uno de los propósitos de Dios.
Porque te puedes preguntar, ¿Por qué Dios le hizo esto a David? ¿Por qué me lo hace a mí? ¿Por qué nos dejó en un pozo desesperando? Su respuesta es: "muchos verán esto y temerán, y confiarán en el Señor" (que es el versículo 3). Es como un tipo extraño de evangelismo, de verdad lo es. Pero ten ánimo, porque eso es lo que puede que esté haciendo Dios en tu vida. Lo que quiero decir es que el mundo no solo necesita gente contenta y exitosa. El mundo también necesita gente que haya caminado a través de la oscuridad y haya salido por el otro lado del túnel en cierto modo, para que puedan entender por lo que están pasando.
Así que mi propia experiencia, mis penas, mis luchas y el haber sentido la distancia de Dios, me han hecho un mejor pastor, un pastor más efectivo, y no menos. Por eso quiero animar a la gente que tiene la tentación de pensar que pasar por esto no tiene sentido.
Y si me preguntas ¿cuánto durará? no lo sé. Solo sé que no debes abandonar. No abandones.
Tuve un amigo que estuvo en mucho depresión durante ocho años, estuvo deprimido hasta el punto de casi quedar inmóvil. Si te lo describiese, creo que sería mucho más de lo que tú experimentas ahora. Entonces un día, después de años de estar memorizando las Escrituras, de continuar, esperar y buscar, algo sucedió. Dios irrumpió e hizo que mi amigo se quebrantase, saliendo de la depresión. Seguí en contacto con él hasta el día que murió, y nunca volvió a caer en lo mismo. Siempre remarcó el hecho de que continuó con la Palabra incluso cuando no podía sentir mucho y apenas podía funcionar. Siguió en la Palabra y buscó al Señor.
Así que quizás un libro no te sea de mucha ayuda en estos momentos. Hay veces que el hecho de que te digan que hay un libro acerca de tu situación no te ayuda cuando estás deprimido. Pero si ese no es tu caso, y te suena esperanzador, escribí un libro sobre esto, porque Brandon, me han hecho esta pregunta tantas veces de ¿qué pasa si no tengo gozo? ¿qué pasa si Dios se siente distante? que escribí el libro Cuando no deseo a Dios, y te lo enviaré cuando te sientas con fuerzas. Pero permite que ore por ti para que Dios tome todo esto y te ayude.
Padre, solo quiero terminar con una oración rápida por Brandon, para que tu obres, para que vuelvas a él. Abre sus ojos, concédele la vista, haz que pueda ver, concédele que pueda sentir lo precioso que eres y el amor que Tú tienes por él. Te oro esto en el nombre de Jesús.
Amén
Traducido de: http://www.desiringgod.org/interviews/what-to-do-when-god-feels-distant
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