lunes, 9 de febrero de 2015

Los dulces designios de Dios. Devocional John Piper Solid Joys 17/02

Gálatas 1:15 "Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia"
Consideremos la conversión de Pablo, la soberanía de Cristo, y lo que tienen que ver los pecados de Pablo con nuestra salvación.

Pablo dijo que "Dios me apartó desde el vientre de mi madre" y que luego, en el camino a Damasco "lo llamó por su gracia" (Gálatas 1:15). Esto significa que entre el nacimiento de Pablo y su llamado en el camino de Damasco, él ya había sido elegido, pero aún no había sido llamado como instrumento de Dios (ver Hechos 9:15 y 22:14)

Esto quiere decir que mientras Pablo golpeaba, encarcelaba y asesinaba cristianos, era un elegido de Dios, que pronto iba a ser hecho un misionero cristiano.

Hechos 22:6-7 dice

6 Pero aconteció que yendo yo, al llegar cerca de Damasco, como a mediodía, de repente me rodeó mucha luz del cielo; 7 y caí al suelo, y oí una voz que me decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?
No hay forma de negarlo o escapar a ello. Dios lo había elegido desde antes de nacer. Y ahora lo tomaría. La palabra de Cristo era soberana, no había negociación posible.

Hechos 22:10

Levántate, y ve a Damasco, y allí se te dirá todo lo que está ordenado que hagas.
Lo que sucedió en Damasco no significaba que Pablo por fin se rindiese libremente a Cristo después de décadas de inútiles esfuerzos divinos por salvarle. Dios tenía un tiempo para elegirlo (antes de nacer) y un tiempo para llamarlo (en el camino a Damasco). Pablo se rindió cuando Dios lo llamó.

Por eso, los pecados que Dios permitió entre el nacimiento de Pablo y su llamado, eran parte del plan, ya que Dios podría haber hecho lo de Damasco antes.

¿Podemos tener alguna idea de cuales eran los planes para esos pecados? Sí. Fueron permitidos por ti y por mí, por todos los que temen haber pecado demasiado y haberse salido de la gracia. Esta es la forma en que Pablo relaciona sus pecados con los nuestros.

1 Timoteo 1:13, 16

13 habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia ...16 Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna.

Dulces son los designios de Dios en la salvación soberana de los pecadores endurecidos.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/the-sweet-designs-of-god

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