lunes, 16 de febrero de 2015

Disfrutando su plenitud. Devocional John Piper Solid Joys 22/02

Juan 1:16 "Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia"
Justo antes de empezar el servicio del domingo pasado, el pequeño grupo de santos estaba luchando duro en oración por la fe de nuestra gente, por las iglesias de las Ciudades Gemelas y por las naciones. En cierto punto, un hombre oró las palabras de Juan 1:14-16:

14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad...16 Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.
Para mí fue uno de esos momentos de epifanía. Dios me concedió en ese momento que la palabra "plenitud" (de su plenitud) llevase en verdad una plenitud que fue extraordinaria en su efecto sobre mí. Pude sentir en cierta medida lo que en verdad supone dicha palabra: la plenitud de Cristo.

Sentí algo de la maravilla de que, sí, había de verdad recibido gracia sobre gracia de su plenitud, y de que estaba justo en ese instante recibiendo gracia sobre gracia. Sentí en ese preciso momento que nada habría sido más dulce que sentarse simplemente a sus pies, o leer mi Biblia, durante toda la tarde, sintiendo su plenitud desbordarse.

¿Por qué tuvo tanto impacto en mi esta plenitud? y ¿Por qué me está afectando de forma inusual incluso en este momento? En parte es porque...

... Aquel de cuya plenitud estoy siendo empapado de gracia, es el Verbo que estaba con Dios y era Dios (Juan 1:1-2), de manera que su plenitud es la plenitud de Dios. Una plenitud divina, una plenitud infinita.

...Este Verbo se hizo carne, y por tanto uno de nosotros, y nos persiguió con su plenitud. Es una plenitud accesible.

...Cuando este Verbo apareció en forma humana, su gloria fue vista. Su plenitud es gloriosa.

...Este Verbo era "el unigénito del Padre" así que la plenitud divina estaba siendo mediada hacia mí, no solamente desde Dios, sino también a través de Dios. Dios no envió a un ángel, sino a su único Hijo, para hacernos llegar su plenitud.

...La plenitud del Hijo es una plenitud de gracia. No me ahogaré en su plenitud, sino que seré bendecido en toda forma por su plenitud.

...Su plenitud no solo es una plenitud de gracia, sino también de verdad. No me dará gracia con adulaciones que ignoren la verdad: su gracia está enraizada en una realidad sólida como una roca.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/enjoying-his-fullness

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