sábado, 21 de noviembre de 2015

Cosas que nos hacen apartarnos espiritualmente

Hace varios años, un amigo llevó a su esposa y a sus hijos al mar para una semana de vacaciones. Mientras estaban allí, compraron un pequeño bote inflable para uso recreacional en la playa. Un día la mujer saltó al bote y lo adentró en el agua para tumbarse y tomar el sol. Después de lo que pareció como un corto espacio de tiempo, abrió sus ojos y se dio cuenta de que estaba a varios cientos de metros de la orilla. Entrando en pánico, comenzó a pedir ayuda a gritos.

Solo una persona desde la orilla pareció escuchar sus llamadas, y esa persona era su marido. Cuando se dio cuenta de su situación, inmediatamente trató de nadar para rescatarla. No acabo bien, porque pronto ¡él mismo tenía la necesidad de ser rescatado también!

Afortunadamente el salvavidas estaba haciendo bien su trabajo aquel día, y pudo rescatar al marido y la esposa. Para cuando pudo alcanzar a la mujer con su balsa, estaban a cerca de un kilómetro de la orilla.

Al pensar en esa experiencia a lo largo de los años, a menudo he pensado en cómo los cristianos se apartan del Señor espiritualmente. En realidad no lleva mucho tiempo apartarse tanto de la orilla espiritualmente que uno apenas puede seguir viendo la arena.

Como pastor durante las dos últimas décadas, he notado que hay varias claves que tienden a causar que los cristianos se aparten de Dios. He aquí cinco de ellas.

1) Una agenda fuera de control

Efesios 5:16
aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.

Una de las mayores armas de Satanás contra nuestra generación parece ser la capacidad de hacer que la gente buena esté mucho más ocupada que nunca antes. Con frecuencia sacrificamos las mejores cosas de la vida al pasar tiempo haciendo cosas que son "bastante buenas".

Si quieres caminar cerca de Dios, es absolutamente necesario que comiences a vigilar tu agenda de cerca. Es probable que estés haciendo demasiado. Y es posible que tu frenética agenda esté afectando tu relación con Dios. Así que toma tus tijeras de podar y comienza a recortar cualquier actividad que puedas y que te permita centrarte más en tu relación con el Creador.

2) Afectos fuera de lugar

1 Juan 2:15
No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.

Ten cuidado de no poner el corazón en cosas que en realidad no importan. No puedo ni contarte cuántas veces he visto a buenas personas apartarse de la vida de la iglesia porque se han enamorado de cosas o actividades que no tienen valor eterno. Por ejemplo los deportes para niños pueden ser una actividad muy emocionante. Pero si esos deportes comienzan a afectar negativamente lo involucrada que está tu familia en la vida espiritual y el desarrollo de la misma, entonces es mejor desconectarlos inmediatamente.

3) El desánimo

Cuando las pruebas de la vida hacen que una persona se desanime, a menudo comienza a centrarse en esos problemas y quita los ojos de Cristo. Recuerda a cuando Pedro caminó sobre las aguas. Lo hizo bien hasta que apartó sus ojos de Jesús y comenzó a mirar las olas debajo de él y las nubes que tenía encima.

Es importante que sepas que cuando las nubes de la vida se vuelven oscuras y tus pruebas se vuelven duras, es el momento de correr HACIA Jesús, y no lejos de Él.

4) La abundancia

1 Timoteo 6:10
Porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.

Los americanos estamos tan engordados con nuestra propia prosperidad que a menudo hacemos de la riqueza nuestro dios, en lugar de al verdadero rey del cielo. Esto es un tema recurrente a lo largo de toda la Biblia. La gente lo pasa mal, Dios los bendice, prosperan, y se apartan de Dios. Irónico ¿cierto?

Es probable que no te sientas próspero. Pero la realidad es que casi todos los americanos han sido extremadamente bendecidos y tienen más abundancia que la mayoría de la población del planeta. Si eres americano, probablemente estás en el uno por ciento de la población (eres más rico que el 99% de la población mundial).

La gente con abundancia a menudo elige las diversiones por encima del culto a Dios. ¿Por qué ir a la iglesia si podría estar jugando al golf, paseando en lancha, yendo de camping o yendo a películas o eventos deportivos? Satanás quiere que seamos prósperos, porque la prosperidad y la abundancia a menudo nos alejan del Creador.

5) Pecados parásitos

Hebreos 12:1
Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,
Mucha gente comienza a apartarse de Dios porque tienen pecados en sus vidas que hacen que se sientan culpables cuando van a la iglesia. Y se sienten con pocas ganas de orar o leer la Biblia cuando saben que tienen cosas sin resolver en sus vidas.

Recientemente pude ver el vídeo más desagradable que he visto nunca (a través de mi muro de facebook). Mostraba a un cirujano sacando un parásito de dentro de un ojo. No entraré en detalles. Esa simple descripción es suficiente para dar escalofríos en la espalda a muchos. ¡Todo lo que puedo decir es que el vídeo era peor de lo que estás pensando justo ahora!

Al ver el vídeo, se me ocurrió que muchas personas tienen pecados en sus vidas que los dañan como parásitos. Y esos pecados casi seguro afectan tu visión espiritual.

La solución no es correr alejándose de Dios. La clave es confesar el pecado a Dios, que te restaurará y te sanará de nuevo (1 Juan 1:9)

Si te has apartado de Dios, clama a Él antes de estar demasiado lejos de la orilla y de que puedas perder todo el sentido de dirección espiritual.

Escrito por Chris Russell en http://www.biblestudytools.com/blogs/chris-russell/5-things-that-cause-us-to-drift-spiritually.html


martes, 17 de noviembre de 2015

Un mayor entendimiento de Dios - Paul Washer

Creo que una de las necesidades más grandes del cristianismo hoy día, es tener un mayor entendimiento de Dios. Y no solo creo que sea una de las grandes necesidades contemporáneas, sino que se por las Escrituras y la historia de la iglesia que siempre ha sido la gran necesidad del pueblo de Dios.

Si miramos Jeremías 9:23-24 dice: "Así dijo Yahweh: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Yahweh, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Yahweh".

Aquí en este texto vemos cual es conocimiento más grande que una persona puede poseer, y es el conocimiento de la persona de Dios. Acerca de quién es Él, sus atributos, sus excelencias, sus características.

Demasiadas veces, la iglesia ha ido mal porque ha intentando arreglar los síntomas, en lugar de arreglar las causas. Por ejemplo, aprecio mucho las enseñanzas sobre el matrimonio, enseñar sobre el evangelismo, o enseñar sobre la promoción sobre conseguir que la gente se involucre en las misiones. Pero todas estas cosas son literalmente síntomas, la causa es una falta de conocimiento de Dios. Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento.Sin profecía el pueblo se desenfrena. Muchas veces la gente piensa que está hablando de que no hay sueños, señales y prodigios. Pero no es eso lo que está diciendo. En el contexto está diciendo, que donde no hay profecía de la ley de Dios, del conocimiento de Dios, de quién es Él, el pueblo se desenfrena.

Y eso es lo que vemos en el evangelicalismo hoy día, una masa de confusión, y la gente corriendo desenfrenada, con una moral ligeramente diferente de la del mundo. ¿Qué necesitamos hacer para arreglar el problema? Necesitamos lo que siempre es necesario, ya sea que haya un problema o no, y esto es crecer en el conocimiento de Dios.

Somos cristianos, se supone que debemos saber de Dios, pero si te sientas y le preguntas a la mayoría de la gente: "Escríbeme los atributos más prominentes de Dios, escríbeme algunos versículos que expliquen eso, explícalo tú mismo en un párrafo corto" , no serán capaces de hacerlo. Es casi increíble.

El énfasis debe estar en quién es Dios, ese es un punto de partida. No podemos entendernos a nosotros mismos, el pecado, la redención, ninguna cosa, a menos que entendamos primero quién es Dios.

sábado, 3 de octubre de 2015

Disfruta de lo que tienes y renuncia al control

Haz un inventario de tu vida. ¿Qué cosas posees ahora mismo? Cualquier posesión que tengas no es por accidente, ni fruto del simple azar. A nivel microeconómico, Jesús promete cuidar de los detalles más minúsculos, como el dinero que tenemos en los bolsillos, la comida, y la ropa. Tal y como podemos ver en las Escrituras, Dios nos llama a vivir con ciertos estándares morales con respecto a esas pequeñas posesiones, porque somos capaces de pecar hasta llegar a tener grandes problemas (como por ejemplo puede ser una deuda de consumo irracional). Dios nos llama a ser sabios con el dinero, a trabajar y a vivir vidas económicamente fructíferas, y tener cuidado de nuestras posesiones.

A nivel macroeconómico, toda la distribución y redistribución de la riqueza es obra de nuestro Dios soberano (ver Eclesiastés 5:18-6:2). Todas nuestras posesiones son suyas, y Él las da (y las quita) según lo ve apropiado. Dios es el que hace a los pobres y a los ricos (1 Samuel 2:7).

¿Cómo decide Dios distribuir la riqueza en la vida de sus criaturas? Esto sucede de muchas formas diferentes.

* Puede que Dios te de muchas posesiones, sin darte el poder para disfrutar de esos regalos. Eso es una gran tragedia (ver Eclesiastés 6:1-2).

* Puede que Dios te de riquezas acumuladas, y te de el poder para disfrutar de esos regalos. Eso es una gran bendición (Eclesiastés 5:19, Proverbios 10:22).

* Puede que Dios te de posesiones, pero que, por medio de persecuciones en el futuro, te quite todas esas posesiones al final (Hebreos 10:34).

* Puede que Dios te llame a vivir una vida de pobreza sin alivios (2 Corintios 6:10, 8:9).

* Puede que Dios te de una vida de riquezas (2 Crónicas 32:29).

* Puede que Dios te de una vida intermedia, ni pobreza ni riquezas (Proverbios 30:8).

* Puede que Dios te bendiga con una gran riqueza, luego te la quite y reduzca tu cartera a cenizas, y luego te restaure con el doble de riqueza (como le pasó a Job).

* Puede que Dios te haga rico y luego te llame a la pobreza voluntaria, para mostrar al mundo que Él es tu mayor tesoro (Mateo 19:21, Marcos 10:21, Lucas 18:22).

Ninguna de estas situaciones es la norma general, ya que Dios soberanamente nos reparte las posesiones según le parece bien. Cuando se trata de las posesiones, nuestras experiencias pueden variar mucho. Pero, sin importar cuanto (o cuan poco) tengamos, hay cuatro cosas que nos ayudarán a disfrutar adecuadamente de los regalos que Dios nos ha dado.

1. Saber que el dinero es temporal.

El dinero ya existía antes de nosotros, y existirá después. Los ríos del comercio han estado fluyendo durante milenios, y un día se irán y las corrientes del estímulo económico fluirán a la generación siguiente. Existimos en el tiempo con dinero y posesiones, pero todo lo que poseemos de valor será traspasado a otros.

Esto quiere decir, en un sentido muy real, que el dinero es temporal. Lleva el rostro de César o de un presidente para recordarnos que su valor es tan temporal como los gobernantes del mundo y el surgimiento de las naciones. Así que demos al César lo que es del César.

En otras palabras, el Cristiano está llamado a poseer todas las cosas como si no poseyese nada (ver 1 Corintios 7:30). Mantén el dinero, utiliza el dinero, ahorra el dinero, administra el dinero. Pero reconoce también que el efectivo que llevamos en nuestras carteras es el dinero del monopoly de esta era presente. El dinero en sí mismo no tiene un valor facial eterno.

Entramos a esta vida con manos vacías y nos vamos con manos vacías, y estar viviendo mientras con un deseo por el dinero es como es como sostener un puñal afilado hacia atrás y clavarlo en nuestra propia alma (ver 1 Timoteo 6:6-10).

Esto también se cumple para los coches y las casas. C.S. Lewis dijo que el secreto para disfrutar de nuestra propia casa es el sacrificio, crucificar en cierta manera nuestra relación con ella. Sacrificamos nuestra casa, dejamos de aferrarnos a ella, y entonces se convierte en un objeto de alegría. Cuando se trata de las posesiones, el verdadero deleite se encuentra al otro lado del desinterés (Cartas 2. 788).

La enseñanza es que no nos alegramos en nuestras posesiones, nos alegramos de que Dios nos posee a nosotros (Jeremías 9:23–24). Ahí es cuando nuestra mayordomía se vuelve el centro. La bendición material es para que nosotros la administremos temporalmente, pero el deleite en Dios y en sus dones es nuestra vocación eterna y verdadera.

2. Disfrutar de tus posesiones ahora.

Como hemos visto, no siempre sabemos lo que Dios está haciendo en nuestras vidas cuando se trata de nuestras posesiones materiales. Tiene diferentes planes para todos nosotros. Pero Él tiene la intención de que todos sus hijos disfruten de los regalos que nos ha dado. Si tienes unos pantalones, una camisa, y un sandwich, puedes estar contento en la vida. Y si puedes estar contento con un poco, puedes disfrutar de la bondad de Dios contigo en cada uno de los millones de regalos simples que te da cada día (ver 1 Timoteo 6:8).

De hecho, hay pocas cosas en esta vida que sean mejor que disfrutarla y disfrutar de los buenos regalos de Dios con un espíritu de temor, obediencia y fe hacia Él (Eclesiastés 8:15; 9:7–10; 10:19; 12:13).


Si tienes inclinación a quejarte más que a expresar gratitud, ora y pide a Dios que te de el poder para disfrutar de sus dones correctamente. Esto es un don en sí mismo, tal y como nos deja claro el libro de Eclesiastés. Uno de los dones más preciosos es el don de disfrutar de nuestros dones diarios.

3. Disfrutar de tus posesiones compartiéndolas.

El hombre que no puede disfrutar de los regalos diarios de Dios, es a menudo aquel que equivocadamente piensa que debe poseer regalos antes de disfrutarlos.

No necesitamos poseer algo para encontrar alegría en ello. La función del arte hermoso es ser compartido en museos y galerías, no ser encerrado en el sótano aislado de un billonario. El deleite de la exclusividad es un engaño, es un deleite falso.

Los cristianos comprenden eso. El deleite de compartir es lo que llevó a la primera iglesia a compartir todo lo que tenían (Hechos 2:45, 4:32, 1 Juan 3:17). Ellos daban dinero, se preocupaban de los pobres, ayudaban a los misioneros. Un grupo de mujeres adineradas daba fondos a la obra del Evangelio (Lucas 8:2-3). Cuando no pensamos en nuestras posesiones como algo "nuestro", sino que las utilizamos para aumentar el deleite de otros, hay un disfrute especial de ellas.

4. Disfrutar de lo que no posees.

Finalmente, Dios nos llama a disfrutar lo que nunca podremos poseer.

No puedo poseer muchos de los mayores regalos que Dios me ha dado. No puedo poseer a mi esposa. No puedo poseer a mis hijos. No poseo el tiempo, o los oceános, o la lluvia, o la salida del sol, o las majestuosas cordilleras. Desde luego, no puedo poseerlas en el mismo sentido en que poseo mi furgoneta.

El hombre que ama tanto el océano que vende todo lo que tiene y compra una propiedad frente a la playa con su arena privada y la cierra de tal forma que solamente él la pueda disfrutar, es el mismo hombre cuyo gozo morirá de exclusividad. No puede disfrutar de sus posesiones porque sus posesiones lo poseen a él.

Por otra parte, el hombre que compra una propiedad frente a la playa para compartirla libremente con sus amigos y familia, encontrará que su alegría será doble. Debido a su generosidad costera, este hombre bendecirá a muchos otros de forma maravillosa.

Pero quizás el más bendecido de todos es el hombre que no necesita poseer la propiedad frente a la playa en absoluto. Ha aprendido a disfrutar todas las playas del mundo simplemente por su belleza. Es libre del deseo de disfrutar solamente lo que posee. Esta parece ser la forma que Romanos 1 nos empuja a contemplar. Ser verdaderamente humano es expresar gratitud a Dios por los deleites de la creación.

Y si eso es verdad, entonces descubrimos que el significado de deleitarse en este mundo es una categoría que explota todas las categorías de lo que el mundo nos promete que obtendremos al poseer.

El viejo Tom Bombadil

Un hermoso ejemplo literario de un hombre que se deleita en lo que no posee se encuentra en el personaje de Tom Bombadil, que está insertado en la historia de El señor de los anillos de Tolkien. En el desarrollo de la épica historia, Tom Bombadil es una figura misteriosa que es rápida para la risa y que parece vivir en un bendito estado de alegría. Pero su vida tampoco tiene impacto en el drama central que se está desarrollando (por eso, Tom Bombadil nunca aparece en las películas).

El papel de Tom en la historia en general es sutil y es fácil pasarlo por alto. Al principio de su viaje, Frodo y compañía acaban llegando a sus tierras, un remanso de alegría en agudo contraste con la oscuridad que pronto enfrentarán.

- "¿Quién es Tom Bombadil?" pregunta más tarde un curioso frodo a la esposa de Tom, Baya de oro.

- "Es el Señor de los bosques, el agua y las colinas".

- "Entonces, ¿Toda esta extraña tierra le pertenece?".

- "¡Desde luego que no!"

¡Desde luego que no! Los bosques, el agua y las colinas que llenan a Tom Bombadil de deleite no son posesión suya, son suyas para cuidarlas y disfrutarlas. Desde luego, Tom no es una alegoría contra la propiedad privada, ni tampoco de la pasividad. Como Tolkien también deja claro, la guerra contra Sauron será necesaria para parar el mal que se enrosca y preservar el estilo de vida que Tom y Baya de oro disfrutan. Y si necesitamos confirmación, Tolkien deja claro en sus cartas que Tom es un enigma intencional.

Tom encarna un contraste, representa un alma que ha sido liberada de la codicia de poseer para deleitarse en la belleza de lo creado. Ha renunciado al control, y por tanto encuentra que los medios de poder tampoco tienen valor. Como resultado, Tom Bombadil puede sostener el gran anillo de poder de Frodo sin peligro para él mismo ni para nadie. El anillo no tiene poder sobre Tom porque Tom no tiene interés en poseer el poder del anillo.

Cuando el deseo por poseer se rompe, cuando la gratitud toma su lugar, cuando podemos simplemente deleitarnos en las glorias de la creación, entonces se rompen algunos de los más oscuros planes del mal en el corazón humano.

Tom Bombadil es un modelo del deleite en lo que no poseemos, y de compartir lo que poseemos (como una cena en compañía alrededor de la crema amarilla, la miel, el pan blanco y la mantequilla en su mesa). Quiera Dios que podamos brillar como tales corazones felices, como esos agradecidos enigmas, en nuestro mundo.

Nota: La defensa que hace Tolkien de Tom Bombadil está clara en Las cartas de J.R.R. Tolkien (The Letters of J.R.R. Tolkien), páginas 178-179 y 192.

Traducido de: http://www.desiringgod.org/articles/enjoy-your-possessions-before-they-possess-you

jueves, 24 de septiembre de 2015

8 maneras de vencer la tentación

Todos enfrentamos tentaciones de muchos tipos. Dios quiere que las venzamos. No tenemos por qué pecar, por muy poderosas que se sientan las tentaciones. Estas son 8 maneras de tener victoria.

1) Ora antes de ser tentado

Jesús instruyó a sus discípulos a pedir a Dios "Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal". (Mateo 6:13). Esto se incluye en una oración que también dice "el pan nuestro de cada día dánoslo hoy", por tanto es bueno pedir a Dios que nos libre de la tentación cada día, y más concretamente en el día de hoy.

2) Huye de la tentación.

Permanece tan lejos del pecado como puedas. No pienses que no caerás. Si encargases a alguien que transportase tus más preciadas posesiones, no le dirías que condujese tan cerca del barranco como pudiese. En proverbios 7, "un joven falto de entendimiento" se pasea cerca de la casa de una mujer al anochecer, y acaba "encontrándose" con ella. Ella viste sensualmente, le dice que su esposo se ha ido, y le describe su perfumada cama. Al final él la sigue como un buey hasta el matadero. Eva se metió en problemas al hablar con Satanás y mirar lo deliciosa que era la fruta. Huye de la tentación.

3) Cita las Escrituras

Así es como Jesús venció al tentador. Cuando sientas que estás quejándote, recuerda que la Biblia dice "regocijáos siempre". Cuando te veas tentado a dar una respuesta áspera piensa "la respuesta amable calma la ira". Cuando te estés resintiendo por la corrección, recuérdate a ti mismo que "Dios resiste a los orgullosos pero da gracia a los humildes". Por supuesto, para citar las Escrituras ante una tentación debemos primero conocerlas.

4) Ora en medio de la tentación

Acércate al trono de gracia para pedir ayuda en tiempo de necesidad. Tu sumo sacerdote, que fue tentado tal y como tú pero sin pecado, te ayudará (Hebreos 4)

5) Que un hermano o hermana ore contigo

Eclesiastes 4:12 dice: "Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto".

6) Pide a alguien que te pida cuentas

Un amigo me dijo una vez: "Mark, cuando vuelva de mi viaje de negocios esta semana ¿podrías preguntarme si he visto la televisión en el hotel? Cuando estoy solo en los viajes, me tienta ver cosas malas, pero saber que me vas a preguntar después me ayuda a luchar contra la tentación"

7) Recuerda la fidelidad de Dios

1 Corintios 10:13 dice : "No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar". Dios nunca va dejar que seamos tentados más allá de las fuerzas que Él nos proporciona, y si se lo pedimos nos dará una vía de escape.

8) Recuerda que el pecado tiene consecuencias

Recuerda Gálatas 6:7: "No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará".

Cuando David cometió adulterio con Betsabé y orquestró la muerte de su marido, Dios lo perdonó, pero le dijo que la espada nunca se apartaría de su casa, que los mismos miembros de su familia le harían mucho daño, y que el niño que había concebido con Betsabé, moriría (2 Samuel 12:10-14)

viernes, 11 de septiembre de 2015

El Espíritu y la voluntad de Dios - Devocional John MacArthur

Ezequiel 36:27 "Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra"
Uno de los ministerios más prácticos del Espíritu Santo es que ayuda a los creyentes a conocer y a seguir la voluntad de Dios.

Ezequiel 36:27 indica claramente que el Espíritu siempre ha estado ahí para cuidar al pueblo de Dios. Isaías también nos recuerda, siglos antes de los tiempos de Ezequiel, que el Señor: "puso en medio de él su santo espíritu, el que los guió por la diestra de Moisés con el brazo de su gloria".

En Hechos 15 vemos como el Espíritu dio guía a la iglesia del Nuevo Testamento en el concilio de Jerusalén. Este concilio se llevó a cabo para determinar que principios de conducta debía poner el liderazgo judío sobre los muchos nuevos gentiles que se convertían y que habían entrado en la congregación. Después de una discusión en oración, el concilio tomo la importante decisión de que no era necesario adherirse a la ley de Moisés como medio de salvación.

El concilio estableció sus concisas recomendaciones en una carta que fue el resultado de un consenso guiado por el Espíritu, tomado por los apóstoles y ancianos. Hechos 15:28: "Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias". Los líderes confiaban en que su decisión venía de la mente del Espíritu Santo tal como se reflejaba en las Escrituras, por tanto sabían que era correcta y de acuerdo a la voluntad de Dios.

Romanos 8:14 dice "Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios", y nos anima a que también estemos seguros de la guía del Espíritu. Si somos fieles para escuchar, leer, y estudiar la Palabra, y nos esforzamos por obedecerla, y si somos sensibles al Espíritu Santo, entonces Él nos guiará a la perfecta voluntad de Dios para nuestras vidas. (ver Salmos 119:105).

Sugerencias de Oración

* Si tienes una importante decisión que tomar, ora para que tengas el discernimiento de conocer y seguir la voluntad de Dios.

* Si no tienes una decisión importante que tomar justo ahora, agradece a Dios que el Espíritu está siempre presente para darte guía.

Para estudiar

Leer Proverbios 3:1-6

* ¿Qué dice acerca de la importancia de Dios y su Palabra a la hora de conocer su voluntad?

* Memoriza los versículos 5-6

Traducido de: https://www.gty.org/resources/devotionals/strength-for-today

viernes, 28 de agosto de 2015

Cómo superar la melancolía y la amargura por los buenos recuerdos.

Números 11:4-6 4 Y la gente extranjera que se mezcló con ellos tuvo un vivo deseo, y los hijos de Israel también volvieron a llorar y dijeron: ¡Quién nos diera a comer carne! 5 Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos; 6 y ahora nuestra alma se seca; pues nada sino este maná ven nuestros ojos.

Una de las cosas que más le sucede al ser humano es que embellece bastante los recuerdos. Esto es lo que le pasaba a los israelitas que habían salido de Egipto. No se acordaban ya de que habían sido esclavos. No se acordaban de los latigazos, de las humillaciones y del duro trabajo, sino que tenían un recuerdo bonito de cuando comían pepinos, melones, puerros y cebollas en medio de su esclavitud.

Además, ese recuerdo les estaba haciendo ser desagradecidos con su actual situación. El desierto por el que el Señor les estaba llevando era una prueba dura, pero ellos no se quejaban ni del calor, ni de la arena, ni de la soledad del desierto. Sino precisamente de lo más divino que tenían en ese momento: el maná que venía de parte de Dios, del Cielo.

Y eso nos pasa un poco a todos. Recordamos, y tendemos a embellecer, a ver muy bonito en la mente todo lo que nos pasó, aferrándonos a eso. Si lo podemos hacer incluso con las cosas malas, mucho más con los recuerdos buenos y hermosos que tenemos de nuestra antigua casa, de nuestros antiguos amigos, de nuestros antiguos éxitos.

Los recuerdos no son malos en sí mismos, sino que muchas veces nos ciegan a lo bueno que podemos estar viviendo en el momento, y a lo bueno que puede estar aún por venir. Y es que hay dos formas de utilizar los recuerdos.

Recuerdo que produce amargura

Lo que tenían los israelitas en el desierto, era un recuerdo que producía amargura. Les cegaba a lo que Dios había hecho, a lo que estaba haciendo ahora (con el maná) y a lo que Dios iba a hacer (los llevaba a la tierra prometida). Era un recuerdo puramente centrado en el pasado, que robaba la esperanza de algo mejor.

Recuerdo que produce esperanza

Pero los recuerdos también pueden enfocarse a producir gozo y esperanza. Veamos que dice el rey David en uno de sus salmos.
Salmos 42
4 Me acuerdo de estas cosas, y derramo mi alma dentro de mí; De cómo yo fui con la multitud, y la conduje hasta la casa de Dios, Entre voces de alegría y de alabanza del pueblo en fiesta.
5 ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.

David, que está pasando por una situación de melancolía, recuerda tiempos mejores. Recuerda cuando dirigía al pueblo en alabanza hasta el templo. Pero no se queda en el pasado, sino que se proyecta hasta el presente. Le dice a su alma ¿por qué te abates? ¡Espera en Dios porque todavía va a venir una alabanza mejor que esa!

En un primer momento el recordar esas cosas que ha perdido, hacen que su alma se derrame, que sienta dolor dentro de Él. Sin embargo se dice a sí mismo: "Pero ¿por qué? ¿por qué has de abatirte? ¡Espera en Dios! ¡aún he de alabarle! ¡Dios no se ha ido, el sigue siendo mi salvación y mi Dios y volveré a tener grandes momentos de alabanza!"

La fe es la certeza  de lo que se espera. Los tiempos pasados fueron hermosos, lo que queda por delante es mejor. Si Dios pudo darnos buenos momentos en el pasado, eso quiere decir que puede darnos buenos momentos en el futuro. De hecho, aun mejores.

Necesitamos visión

El ser humano es así por naturaleza: Es ciego a lo bueno que tiene en el momento, pero tiene muy buena vista para lo bueno que tuvo en el pasado. Si nos dejamos pasivamente llevar, tenemos tendencia a no ver lo bueno del momento hasta que lo perdemos. No es extraño que Dios tenga a veces que quitarnos lo bueno que tenemos en el momento para devolvernos la vista.

Observemos una oración de Pablo por sus discípulos.

Efesios 3:14-19
14 Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, .....17 para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, 18 seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, 19 y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.

Necesitamos ver lo grande que es el amor de Cristo. Pablo oraba para que sus discípulos pudieran comprender y conocer el amor de Cristo. Es decir, llegar a sentir todo el amor de Dios es algo que necesita oración. Necesitamos oración para tener visión de que Dios me ama, de que está trabajando para mi bien en esta situación que no parece tan buena, y que me está llevando a una mejor.

El mismo Cristo nos dijo que teníamos que orar todos los días para no entrar en tentación, y el quedarnos en el pasado es una tentación muy grande. El caer en la amargura con el presente es una tentación enorme. Hemos de orar para que el Señor nos deje ver su amor y nos ayude a utilizar los recuerdos para la esperanza de que, si Dios pudo darnos esas cosas hermosas, probablemente también tenemos cosas buenas en este momento a nuestro alrededor, y con total seguridad, hay muchísimo bueno por venir.


martes, 18 de agosto de 2015

Reconociendo que Dios es el dueño - devocional John MacArthur

Salmos 24:1: "De Yahweh es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan"

A Dios pertenecen todos y todo.

Un día, cuando John Wesley estaba lejos de casa, alguien se acercó a él corriendo y diciendo: "¡Tu casa se ha incendiado! ¡Tu casa se ha incendiado!" Wesley respondió: "No, no lo ha hecho porque no tengo una casa. Aquella en la que he estado viviendo pertenece al Señor, y si se ha incendiado, esa es una responsabilidad menos de la que preocuparme".

John Wesley veía sus posesiones desde una perspectiva bíblica, ya que las Escrituras dejan claro que Dios es el dueño de todo. En 1 Crónicas 29:11, David oraba: " todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas". Dios es el único dueño de todo, incluyéndote a ti, a tu familia, a tu casa y a tu coche. Por eso, si pierdes alguna posesión, en realidad no la pierdes porque nunca la poseíste.

Aunque Dios posee todo, nos encarga que seamos administradores sabios de todo lo que Él nos da. El teólogo Walter Kaiser escribió: "Las cosas materiales, los bienes, y los recursos naturales son buenos en sí mismos, porque todos fueron hechos por Dios: ese es el tema recurrente en la narrativa de ka creación de Génesis 1 'Dios vio que era bueno' ... el mal uso de los bienes procede de la gente impía, al olvidar que: (1) Estos son creación de Dios, (2) Dios dio a los hombres y mujeres la habilidad de ganar esas posesiones, y (3) los bienes no deben ser exaltados a un nivel de preocupación o valor último o absoluto, porque la gente comienza a rendir culto a lo creado en lugar de al Creador mismo. Tal idolatría de las cosas de este mundo viola el primer mandamiento y nos lleva a invertir los valores en la vida".

Deberíamos adorar a Dios como poseedor de todas las cosas, dando gracias por todo lo que nos confía, y sin permitir nunca que nuestras posesiones sean un motivo para olvidarle.

Sugerencias de oración

Pide a Dios que te ayude a tener en mente que Él siempre es el dueño de todo, y para que veas las posesiones que te da de una forma que le honre.

Para estudiar

Lee los siguientes versículos, que muestran como Dios es el dueño de todo: Éxodo 19:5, Levítico 25:23, Salmos 50:10-11, Salmos 89:11, Hageo 2:8


Traducido de: https://www.gty.org/resources/devotionals/strength-for-today