jueves, 8 de enero de 2015

Palabras como el viento. Devocional John Piper Solid Joys 16/01

Job 6:26 "¿Pensáis censurar palabras, Y los discursos de un desesperado, que son como el viento?"
En medio de la tristeza, el dolor y la desesperación, la gente a menudo dice cosas que de otra forma no diría. Pintan la realidad con trazos más oscuros de lo que lo harán cuando salga el sol al día siguiente. Cantan en escalas menores como si esa fuese la única música. Solamente ven las nubes, y hablan como si no existiese el cielo.

Dicen "¿Dónde está Dios" o "no sirve de nada continuar" o "nada tiene ningún sentido" o "no hay esperana para mí" o "Si Dios fuese bueno, esto no podría haber pasado".

¿Qué hemos de hacer con estas palabras?

Job dice que no hay necesidad de reprobarlas. Estas palabras son viento, o literalmente, "como el viento". Serán arrastradas pronto por el viento. Vendrá un cambio en las circunstancias, y la persona desesperada se levantará de la noche oscura, arrepintiéndose de las palabras apresuradas.

El punto es, por tanto, que no malgastemos nuestro tiempo y energía reprobando tales palabras. Serán llevadas por el viento. No es necesario podar las hojas en otoño. Es un esfuerzo inútil, porque pronto caerán por sí solas.

¡Qué rápido nos inclinamos a defender a Dios, o la verdad a veces, contra unas palabras que son solamente viento! Si tuviésemos discernimiento, podríamos distinguir la diferencia entre las palabras con raíz y las que están siendo llevadas por el viento.

Existen palabras que están enraizadas en un profundo error y maldad. Pero no todas las palabras grises toman su color de un corazón oscurecido. Algunas están coloreadas por el dolor y la desesperación. Lo que escuchas no es lo que hay en el fondo. Vienen de algo real que hay dentro, pero es algo temporal, como una infección que pasa. Real y doloroso, pero no se corresponde con la verdadera personalidad.

Aprendamos a distinguir si las palabras que hablan contra nosotros, contra Dios, o contra la verdad son simplemente como el viento, si son habladas desde el dolor, no desde el alma. Si son como el viento, esperemos en silencio, sin reprobarlas. Porque el objetivo de nuestro amor es restaurar el alma, no reprender el dolor.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/words-for-the-wind

No hay comentarios: