martes, 21 de octubre de 2014

El significado del sufrimiento. Devocional John Piper 03/11

Hebreos 11:26 "Teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón"
No elegimos el sufrimiento simplemente porque nos lo digan, sino porque aquel que nos lo dice habla del sufrimiento como el camino hacia el gozo eterno.

Nos convoca a la obediencia del sufrimiento, pero no para demostrar la fuerza de nuestra devoción, de nuestro deber, o para revelar el vigor de nuestra resolución moral. Tampoco para probar cuál es nuestra tolerancia al dolor, sino para manifestar, con una fe como la de un niño, lo infinitamente preciosas que son sus promesas, que todo lo satisfacen.

Moisés "escogio antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado ... porque tenía puesta la mirada en el galardón". Por eso, su obediencia glorificó al Dios de gracia, en lugar de glorificar su decisión de sufrir.

Esta es la esencia del hedonismo cristiano. En la búsqueda del gozo a través del sufrimiento, magnificamos el gran valor de la fuente de nuestro gozo que lo satisface todo. Dios mismo brilla como la luz al final del túnel del dolor.

Si no comunicamos que Él es el objetivo y la base de nuestro gozo en el sufrimiento, entonces el significado de nuestro sufrimiento se pierde.

El significado es este: Dios es ganancia, Dios es ganancia, Dios es ganancia.

El propósito final de la existencia del hombre es glorificar a Dios. Y en el sufrimiento, más que en ninguna otra situación,  se muestra que Dios es más glorificado en nosotros cuando nosotros estamos más satisfechos en Él.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/the-meaning-of-suffering

Regocijándose en el dolor. Devocional John Piper 02/10

Mateo 5:11-12: "Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros"
Existen diferentes formas de regocijarse en el sufrimiento como cristianos. Todas ellas deben buscarse como una forma de expresar la suficiencia y satisfacción de la gracia de Dios.

Una forma de regocijarse en medio del sufrimiento es poner nuestra mente firmemente en la grandeza de la recompensa que tendremos en la resurrección. El efecto de hacer esto es que nuestro dolor actual parecerá pequeño en comparación con lo que vendrá "Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente, no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse" (Romanos 8:18, comparar con 2 Corintios 4:16-18). Al convertir el sufrimiento en tolerable, el alegrarnos de nuestra recompensa también hará posible el amor.

Lucas 6:35 dice: "Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande". Se generoso con los pobres, y como dice Lucas 14:14: "y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos".

Otra manera de regocijarse en el sufrimiento es el efecto que recae sobre la seguridad de nuestra  esperanza. El gozo en la aflicción tiene su origen en la esperanza de la resurrección, pero nuestra experiencia de sufrimiento también profundiza la raíz de esa esperanza.

Por ejemplo, Pablo dice en Romanos 5:3-4: "Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;"

En este texto, el gozo de Pablo no está simplemente originado en su gran recompensa, sino en el efecto que el sufrimiento a la hora de hacer más sólida su esperanza en esa recompensa. Las aflicciones producen paciencia, y la paciencia produce un sentimiento de que nuestra fe es real y genuina, y eso fortalece nuestra esperanza de que, de hecho, estaremos con Cristo.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/rejoicing-in-pain

Los sufirimientos de Cristo en nosotros. Devocional John Piper 01/11

Colosenses 1:24: "Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia"
Cristo preparó una ofrenda de amor para el mundo sufriendo y muriendo por los pecadores. Esta ofrenda está completa, sin faltarle nada excepto una cosa: la presentación personal por Cristo mismo a las naciones del mundo.

La respuesta de Dios para esto que falta es llamar a la gente de Cristo (gente como Pablo) para que hagan una presentación personal de las aflicciones de Cristo al mundo. Al hacer esto, "cumplimos en nuestra carne lo que falta de las aflicciones de Cristo". Terminamos la presentación personal de las aflicciones de Cristo a la gente, que no conoce su infinito valor.

Pero lo más asombroso acerca de Colosenses 1:24 es cómo Pablo cumple lo que falta de las aflicciones de Cristo.

Él dice que son sus propios padecimientos los que cumplen las aflicciones de Cristo. Esto significa que Pablo exhibe los sufrimientos de Cristo mediante su propio sufrimiento por aquellos que está tratando de ganar para Cristo. En sus sufrimientos, estas personas pueden ver los sufrimientos de Cristo.

Y esta es la impactante conclusión: Dios tiene la intención de que las aflicciones de Cristo sean presentadas al mundo a través de las aflicciones de su pueblo.

Dios de verdad quiere que el cuerpo de Cristo, la iglesia, experimente algo del sufrimiento que Él experimentó, de forma que cuando proclamemos la Cruz como forma de vida, la gente vea las marcas de la Cruz en nosotros y sienta el amor de la Cruz que viene de nosotros.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/christ-s-sufferings-in-us

viernes, 17 de octubre de 2014

El seminario del sufrimiento. Devocional John Piper 31/10

2 Corintios 12:9: "Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad"
Este es el propósito universal de Dios para todo el sufrimiento Cristiano: un mayor contentamiento en Dios y una menor satisfacción en uno mismo y el mundo. Nunca he escuchado a nadie que diga: "Las lecciones más profundas de la vida me han llegado en los tiempos de paz y comodidad".

Pero si he escuchado decir a santos fuertes: "Cualquier avance significativo que haya hecho en entender las profundidades del amor de Dios y en llegar a estar unido a Él, ha sido a través del sufrimiento".

La perla de mayor precio es la gloria de Cristo.

Por eso, Pablo enfatiza que en nuestros sufrimientos, la gloria de la gracia suficiente de Cristo se ve magnificada. Si nos apoyamos en Él en nuestros problemas y Él sustenta nuestro "regocijo en la esperanza" entonces Él se muestra como es: el Dios suficiente de gracia y de fuerza.

Si nos aferramos a Él "cuando todo lo que rodea nuestra alma cede" entonces mostramos que Él es más deseable que todo lo que hemos perdido.

Cristo dijo al apóstol que sufría: "Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad". Pablo respondió a esto en 2 Corintios 12:9-10: "Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte".

Así que el sufrimiento es claramente diseñado por Dios, no solamente como una forma de hacer que los cristianos caigan en la gracia, sino también como una manera de poner la luz sobre la gracia y hacerla brillar. Eso es precisamente lo que hace la fe, magnifica la gracia venidera de Cristo.

Las cosas profundas de la vida en Dios se descubren en el sufrimiento.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/the-seminary-of-suffering

El peligro de deslizarse. Devocional John Piper 30/10

Hebreos 2:1 "Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos"
Todos conocemos personas a las que les ha pasado esto. No había urgencia, ni vigilancia, ni escuchar, considerar o fijar sus ojos en Jesús. Y el resultado no fue que permaneciesen de pie, sino que se deslizaron.

Y ese es el punto aquí: no hay permanencia. La vida de este mundo no es un lago, sino un río que fluye hacia abajo a la destrucción. Si no escuchas seriamente a Jesús, si no lo consideras diariamente y fijas tus ojos en Él cada hora, no permanecerás, sino que retrocederás. Flotarás en el río.

Deslizarse es algo mortal en la vida cristiana, y el remedio para ello según Hebreos 2:1 es: "atender con diligencia a las cosas que hemos oído". Es decir, considerar lo que Dios nos está diciendo en su Hijo Jesús. Fijar los ojos en lo que Dios está diciendo y haciendo en el Hijo de Dios, Jesucristo.

No se trata de aprender a dar brazadas fuertes para que podamos nadar contra la corriente del pecado y la indiferencia. Lo único que evita que nademos de esta forma es nuestro deseo pecaminoso de flotar siguiendo otros intereses.

Pero no nos quejemos de que Dios nos ha dado un trabajo duro. Escuchar, considerar, fijar los ojos ... esto no es lo que podría llamarse la descripción de un trabajo duro. No es la descripción de un trabajo, sino una invitación solemne a estar satisfechos en Jesús de manera que no seamos atraídos corriente abajo por los deseos engañosos.

Si te estás deslizando, uno de los signos de esperanza de que has nacido de nuevo es que sientes algo que te punza, y que hay un deseo que se eleva en tu corazón por volver los ojos a Jesús, considerarle y escucharle en los días y meses y años que aún tienen que venir.


Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/the-danger-of-drifting

¿Enfermedad, pecado, o sabotaje?. Devocional John Piper 29/10

2 Corintios 12:8 "respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí"
Todo en la vida, si se vive seriamente por fe buscando la gloria de Dios y la salvación de otros, es como el cristiano que va a un pueblo arrasado por la enfermedad. El sufrimiento que viene forma parte del precio por vivir donde estás en obediencia al llamado de Dios.

Al elegir seguir a Cristo en la forma en que Él nos dirige, elegimos también todo lo que su camino incluye bajo su providencia soberana. Por eso, todo el sufrimiento que venga en el camino de la obediencia es un sufrimiento con y para Cristo, ya sea que se trate de un cáncer o de un conflicto.

Y es algo que "elegimos", es decir, tomamos voluntariamente el camino de la obediencia donde el sufrimiento cae sobre nosotros, y no murmuramos en contra de Dios. Podemos orar, como hizo Pablo, para que el sufrimiento sea quitado (en 2 Corintios 12:8), pero si Dios quiere, tendremos que aceptarlo al final como parte del coste del discipulado en el camino de obediencia hacia el cielo.

Todas las experiencias de sufrimiento en el camino de la obediencia cristiana, ya se trate de persecución, enfermedad o accidente, tienen esto en común: Todas amenazan nuestra fe en la bondad de Dios y nos tientan a abandonar el camino de la obediencia.

Por tanto, todos los triunfos de la fe y toda la perseverancia en la obediencia son testimonios de la bondad de Dios y de la preciosidad de Cristo. Da igual que el enemigo sea la enfermedad, Satanás, el pecado o el sabotaje. Todo sufrimiento de cualquier tipo que podamos soportar en el camino de nuestro llamado cristiano es un sufrimiento "con Cristo" y "para Cristo".

Con Él en el sentido de que el sufrimiento llega a nosotros mientras caminamos con Él por fe y en el sentido de que es soportado en las fuerzas que Él nos da a través de su ministerio de sumo sacerdote que se compadece de nosotros (ver Hebreos 4:15).

Por Él en el sentido de que el sufrimiento prueba y demuestra nuestra alianza con su bondad y poder, en el sentido de que revela su valor como el premio y compensación que es suficiente por sobre todo.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/sickness-sin-or-sabotage

Recompensa radical. Devocional John Piper 28/10

Marcos 10:29-30 "Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio, que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna"
Lo que Jesús quiere decirnos en este texto es que él mismo nos compensará por cada sacrificio.

* Si dejas el afecto y cuidado de una madre cercana, obtendrás cien veces más el afecto y cuidado de Cristo, que es siempre presente.

* Si dejas el cálido compañerismo de un hermano, obtendrás cien veces más la calidez y el compañerismo de Cristo.

* Si dejas el sentimiento de hogar que tienes en tu casa, obtendrás cien veces más la comodidad y seguridad de saber que tu Señor es el dueño de todas las casas.

A los misioneros en proyecto Jesús les dice: "Prometo trabajar y estar para ti de tal manera que no podrás decir que hayas sacrificado nada".

¿Cuál fue la actitud de Jesús ante el espíritu de "sacrificio" de Pedro? Pedro dijo en Marcos 10:28: "nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido". Pero Jesús no alabo este espíritu de "auto sacrificio" sino que lo reprendió.

Jesús dijo: "Nadie sacrifica nunca nada por mi que yo no compense al ciento por uno, en cierto sentido en esta vida, por no mencionar de como lo compensaré en la vida eterna que está por venir".

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/radical-recompense