miércoles, 20 de mayo de 2015

10 Lecciones inolvidables de paternidad cristiana

Extracto de un artículo Por Ray Ortlund


En público, mi padre era uno de los grandes pastores de su generación. En privado, era lo mismo: un auténtico hombre Cristiano. Sin ningún orden particular, estas son las 10 lecciones de paternidad que aprendí de observarle, y que han quedado grabadas en mi memoria.

1. Nunca estaba demasiado ocupado

Mi padre era un pastor ocupado, pero nunca estaba demasiado ocupado para mí. Cuando sentía que no había tenido suficiente tiempo conmigo decía: "Ey Bud, ¿quieres faltar a la escuela mañana y venirte a la playa?" ¡No me costaba mucho decir que sí! así que nos íbamos. Hacíamos surf, hablábamos, y nos divertíamos juntos. Al día siguiente escribía una nota a la escuela para explicar mi ausencia, y cuando la llevaba a la oficina del director, siempre marcaba mi ausencia como "inexcusable". Imagino que la razón no importaba para ellos (un padre que intentaba ponerse al día con su hijo). Pero a papá no le importaba, y yo lo sabía.

2. Era un hombre de Biblia

Mi padre estaba completamente dedicado a Jesús. En mi diecisiete cumpleaños, él y mi madre me regalaron una Biblia, en la que escribió lo siguiente

Bud,
Nada podía ser mejor que tener un hijo que ama al Señor y camina con Él. Tu madre y yo hemos visto que este libro es nuestro tesoro más preciado. Te lo damos, y no te podríamos dar nada mayor. Se un estudiante de la Biblia, y tu vida estará llena de bendición. Te amamos.
Papá, 7/9/66, Filipenses 1:6

Cuando leo eso, se que mi Padre puso significado en cada palabra. Era un hombre de Biblia, y la bendición sobre la que habló, era obvia en su propia vida.

3. Alababa a Dios

En el tiempo en que yo crecía, la mayoría de las veces no necesité un despertador. Me despertaba con el sonido de las canciones de mi padre en la ducha que había al final del pasillo. Cada mañana mi padre cantaba alegremente y con todo el corazón este himno:

Cuando la mañana alumbra los cielos
Mi corazón que se despierta clama
Que sea Jesucristo alabado
Ya sea en el trabajo o en la oración
En Jesús reparo
Que sea Jesucristo alabado
Es difícil leer lo que está en el corazón de muchos hombres. No puedo tener ni idea de sus motivos. Pero en el caso de mi padre, nunca me los pregunté. Ni una vez me pregunté por lo que vivía o por lo que más se preocupaba. Él no encaraba la vida manteniendo un perfil bajo, porque Jesús era demasiado maravilloso para él. Alababa al Señor en su vida, en público y en privado, de una forma tan plena y clara que no podía ser ignorado.
4. Me animaba

Mi padre me instaba a seguir a Cristo a cualquier lugar. De vez en cuando me daba este discurso: "Escucha, hijo. Los cristianos que no dedican todo el corazón son la gente más desdichada que existe. Saben lo suficiente acerca de Dios para sentirse culpables, pero no han ido lo suficientemente lejos con Cristo como para ser felices. ¡Ve a por todas con Cristo! no me importa si acabas siendo un cavador de zanjas, mientras ames al Señor con todo el corazón".

No le impresionaba el éxito del mundo, el ir a las escuelas correctas, o toda las pretensiones y vanidad. Quería algo mejor para mí, algo que yo mismo tenía que encontrar.

5. Tenía un caminar sincero con el Señor

Recuerdo una mañana que fui al piso de abajo y entré al salón, donde estaba mi padre. Se encontraba sobre sus rodillas, con su cara enterrada en sus manos, absorto en una oración silencioso. Él no sabía si alguien más se había despertado, así que no estaba aparentando. Mi padre tenía un caminar sincero con Dios. Amaba el evangelio, servía en la iglesia, daba testimonio a nuestros vecinos. Diezmaba incluso cuando no se lo podía permitir. Era él el que determinaba el tono de nuestro hogar, y nuestro hogar era un lugar de gozo, honestidad, y comodidad. Jesús estaba allí.

6. Me enseñaba teología en el patio de atrás

Un día, cuando tenía 11 o 12 años, mientras hacíamos trabajos de jardinería, mi padre se detuvo, me miró a los ojos y me dijo "¿Sabes, Bud, que antes de que comenzase el tiempo, Dios te eligió?". Me sentí impresionado. ¿El Dios todopoderoso pensó en alguien tan pequeño como yo? ¿Desde hace tanto tiempo? Me sentí muy amado por Dios. Años después, cuando conocí la doctrina de la elección como tal, no tuve problema con ella. La amé. Mi padre había comenzado su educación teológica en mi niñez, en medio de una conversación cotidiana.

7. Nos amaba cuando no era fácil

Mi padre trabajaba duro todo el día, y llegaba a casa cansado. Así que cuando caminaba hacia la puerta de atrás, antes de abrir la puerta, elevaba una sencilla oración a Dios: "Señor, necesito un poco de energía extra en este momento". Y Dios contestaba esa oración. Nunca lo vi entrar a casa sin ninguna emoción positiva para dar. En lugar de eso, caminaba hacia mi madre, la besaba con un gran beso, y luego se giraba hacia mí y decía: "Vamos Skip, ¡luchemos un rato!" y nos íbamos al cuarto de adelante y luchábamos en el suelo, y nos hacíamos cosquillas, y reíamos. La realidad de Dios, que estaba a cada momento en el corazón de mi padre, le daba energía para amar a su familia cuando no era fácil.


8. Me ayudó a amar la iglesia

El hecho de que mi padre fuese el pastor, me convertía en "el hijo del pastor". Obviamente, de vez en cuando, la gente bienintencionada de la iglesia me decía cosas tontas, como si tuviese que ser perfecto, superior, o tal y como ellos esperaban. Mi padre me dijo una vez: "Hijo, cuando la gente diga cosas como esa, en realidad no quieren hacerte daño. Sin embargo, no es justo. Ellos no se dan cuenta. Quiero que sepas que puedes ignorarlo".

Mi padre tenía altos estándares de vida cristiana. Pero era lo bastante sabio como para saber que alguien de 10 años sigue a Cristo de forma diferente que alguien de 40. Era realista y compasivo. Me mostró con sabiduría que la vida en la iglesia no tiene que resultar opresiva.

9. Vivía su fe de manera simple y práctica

Papá me mostró maneras prácticas de caminar con el Señor. Por ejemplo, esta es una declaración que estableció para que fuese su propio caminar diario:

Mi declaración matinal de fe
Creo que hoy:
1) Dios está dirigiendo mi vida soberanamente mientras me someto a Él, y que me ama incondicionalmente, y yo le amo y le pongo en el primer lugar de mi vida.
2) Cristo es mi Señor y amo, y busco permanecer en Él y hacer su voluntad de forma inmediata y exacta.
3) El Espíritu Santo es mi amigo, maestro y guía, que abrirá y cerrará puertas hoy, y me llenará para hacerme un siervo efectivo.
4) Encomiendo mi esposa y mi familia al Señor, que los ama al igual que a otra gente que amo. Ellos también están bajo su cuidado soberano.
5) Salgo con una fe confiada, y relajado en el Señor, y disfruto este día que se me ha dado. Confío en Él para que me use hoy.

Es simple, pero válido. Papá ejemplificaba cómo hacer que el cristianismo diario fuese accesible y práctico.

10. Me enseñó que el ministerio no lo es todo

Un domingo temprano, el 22 de Julio de 2007, mi padre se levantó en el cuarto de su hospital en Newport Beach. Sabía que era el día final en que sería quitado de esta vida. Mi esposa y yo estábamos lejos, en Irlanda, ministrando en aquel día. No sabíamos lo que pasaba en casa. Pero la familia se reunió alrededor de la cama de papá. Leyeron las Escrituras y cantaron himnos. Papá dio una palabra de bendición patriarcal y una amonestación a cada uno, y pronunció sobre ellos todas las bendiciones de Aarón:

 "Yahweh te bendiga, y te guarde; Yahweh haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Yahweh alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz" -Números 6:24-26

Y entonces, en calma, se durmió.

Después de eso, pregunté a mi hermana cuál había sido el mensaje de papá para mí. Fue este: "Dile a Bud que el ministerio no lo es todo, sino Jesús".

Sus palabras resumieron toda su paternidad y su vida.

Traducido y resumido de: http://www.desiringgod.org/articles/10-unforgettable-lessons-from-my-father-on-fatherhood

sábado, 2 de mayo de 2015

¿Habrá gente más feliz que otra en el cielo? Ask pastor John en español

En la eternidad ¿Habrá santos en el cielo que sean más felices que otros? Esta pregunta nos la hace Ken, que nos escribe diciendo: "Pastor John, ¿cree usted, al igual que Jonathan Edwards creía, que los cristianos entrarán en la eternidad con diferentes grados de felicidad basados en la profundidad y medida de su desarrollo espiritual durante su vida en la tierra? ¿O cree usted, como hacen muchos cristianos, que todos entran en el cielo iguales, al pie de la cruz, con el mismo grado de santidad y felicidad para toda la eternidad? ¿Cree que existe una jerarquía de felicidad en el cielo?"

Bien, la respuesta corta es que estoy de acuerdo con Edwards, pero algunas de las alternativas que pueden plantearse, pueden no ser correctas. Por eso, déjame que intente profundizar un poco y tratar de explicar lo que Edwards y yo queremos decir, poniéndolo en un contexto más amplio.

El Nuevo Testamento describe la relación entre nuestra obediencia y nuestra felicidad en la era por venir de tres formas. En primer lugar, la descripción más básica es que nuestra obediencia de ahora no es la base para ser aceptados por Dios en la era por venir. Nuestra obediencia no es el fundamento de que estemos en una posición justificada en su presencia.

Pablo dice de forma negativa: "por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de Él", y de forma positiva dice: "Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley". Esto es Romanos 3:20 y Romanos 3:28. Por tanto ninguna de nuestras obras, nada de nuestra obediencia forma parte de la base de nuestra justificación. Nunca podrá serlo, nunca es lo suficientemente buena. Nuestra obediencia siempre está contaminada, nunca es completa. Necesitamos a Cristo.

Por eso, podemos estar ante Dios en la eternidad y ser aceptados, amados, perdonados y justificados solamente en base a Cristo. Romanos 5:19 dice: "por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos". Eso es lo primero y lo más básico que podemos decir acerca de la relación entre nuestra obediencia de ahora, y la felicidad de la era por venir.

Número dos. El Nuevo Testamento también enseña que nuestra obediencia de ahora, confirma que hemos sido elegidos por Dios, llamados por Él, y nacidos de nuevo, y que tenemos la fe que salva. Así que aunque nuestra obediencia no es el fundamento de que Dios esté por nosotros, si es la confirmación de que Dios está al 100% por nosotros. Por ejemplo, 2 Pedro 1:10 dice: "procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás". Hebreos 12:14 dice: "Seguid la ... santidad, sin la cual nadie verá al Señor". Romanos 8:13 dice: "si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis". Así que la obediencia es necesaria para la vida eterna. No como fundamento, pero sí como confirmación.

Ahora existe una tercera descripción que es la más importante para la pregunta. El Nuevo Testamento enseña que nuestra obediencia tiene como resultado recompensas en la era por venir, y estas se diferencian unas de otras de acuerdo a la medida de nuestra obediencia. Así que la pregunta que era "¿Habrá distintos grados de santidad y felicidad, o entraremos al cielo iguales en santidad y felicidad por toda la eternidad? ¿Crees que habrá una jerarquía en el cielo?

Mi punto de vista creo que es el mismo de Edwards. Me ayudó mucho con esto. Seremos recompensados de manera distinta en la era por venir, pero todos seremos plenamente felices. No habrá faltante entre la capacidad para ser felices de las personas y la plenitud de su felicidad. No habrá frustración porque haya una diferencia. Y las recompensas, en su esencia (y quizás tengamos que hablar mucho más sobre esto) son las distintas capacidades para ser felices en Dios.

No es que sea como un Cadillac y un Chevrolet. Eso es irrelevante. Si llegas hasta la esencia de lo que será una buena recompensa en el cielo, es el saber, probar y tener la capacidad de un mayor deleite, percepción y disfrute de Dios. Y creo que eso es lo que Edwards quiere decir, cuando dice que hay distintos grados de santidad y gloria, ya que la esencia de la santidad y de la gloria es que el corazón atesore y estime a Dios por encima de todas las cosas.

Nuestra felicidad en atesorar a Dios, en hacer de Dios nuestro mayor tesoro, es nuestra santidad y nuestra gloria. Es por eso que Edwards habla acerca de diferentes grados de santidad y de gloria. No se trata de que haya gente profana en el cielo, o gente sin gloria o infeliz, sino que las capacidades de todos serán llenadas. Pero las capacidades son diferentes.

Y al ser esta la diferencia, no habrá envidia por parte de aquellos que tienen capacidades más pequeñas, ni tampoco habrá jactancia en aquellos que tienen mayor capacidad. La benevolencia de los mayores y la humildad  será perfecta en ambos, así que no habrá pecado, resentimiento, celos, envidia, arrogancia o menosprecio. En ese sentido todos somos iguales. Todos seremos sin pecado. Todos estamos en el mismo lugar al pie de la cruz, dependiendo totalmente de la gracia para darnos toda medida de felicidad y santidad.

Quiero hacer otra aclaración. La obediencia cristiana, ahora y por siempre, es llevada a cabo por la gracia de Dios. En 1 Corintios 15:10 Pablo dice: "Pero por la gracia de Dios soy lo que soy ... he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo". Así que lo que Dios recompensa es el fruto de su propia gracia en nuestras vidas. No puede haber pensamiento en el sentido de que las recompensas las ganamos, de que estamos dando a Dios algo que no tenía antes, y que por tanto Él tiene que recompensarnos.

Y si te estás preguntando donde está todo esto en la Biblia, aquí tienes un par de textos, aunque hay más. 2 Corintios 5:10 dice: "Es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo". Es asombroso. Existen consecuencias negativas y positivas en el cielo para los creyentes.

¿Qué quiere decir Pablo con estas consecuencias negativas, con lo bueno y lo malo? Creo que el texto más cercano que arroja luz sobre esta cuestión es 1 Corintios 3:14-15, y dice esto: "14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó [sobre Cristo], recibirá recompensa. 15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego". Por tanto habrá algún tipo de pérdida de lo que pudo haber sido, debido a que se construyó con madera, heno y hojarasca, en lugar de con plata, oro, y piedras preciosas.

Del mismo modo, en Efesios 6:8, Pablo enfatiza la correlación entre las buenas obras y las recompensas. Esto es lo que dice: "Siervos, obedeced a vuestros amos, sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ése recibirá del Señor". Es increíble que dice "el bien que cada uno hiciere", cada pequeña porción de bondad que Dios nos capacite para hacer, va a tener una recompensa apropiada en el cielo. Eso significa que las buenas obras son anotadas y recompensadas. Y creo, aunque supongo que sobre esto hay un poco de controversia, que ese versículo no tendría sentido si todo el mundo recibiese el mismo nivel de recompensa.

Así que quisiera hacer un último apunte sobre este tema de la jerarquía. Suena como si la pregunta de Ken lo viese como algo negativo. Algo así como "Uf, la jerarquía en el cielo será algo malo", y quisiera animar a Ken y a todos los que escuchan a que lean lo que dice Edwards sobre esto. Dejad que os de una prueba de lo que dice. Este es de Edwards:

"Aunque todos estaremos perfectamente libres de orgullo, algunos tendrán grados mayores de conocimiento divino que otros, y tendrán una mayor capacidad para ver más de las perfecciones divinas, de manera que verán más de su propia pequeñez y su nada comparativa, siendo los más profundamente rebajados en humildad".
Cuando lees una frase como esta dices: "Bueno, esta es una clase de jerarquía que nunca ha existido antes".

Traducido de: http://www.desiringgod.org/interviews/will-some-saints-be-happier-in-heaven

jueves, 23 de abril de 2015

¿Qué hacer cuando Dios se siente distante? Ask Pastor John

Brandon nos escribe con una pregunta bastante común: "¿Qué hacer cuando Dios parece estar silencioso durante mucho tiempo? casi no siento gozo. Acudo a las Escrituras una y otra vez, y la mayoría de las veces las dejo sintiéndome desanimado, sintiendo que no he recibido ayuda. Oro continuamente, pero siento que no obtengo respuesta. Estoy tan abatido, ¿qué puedo hacer Pastor John?"

Brandon, me compadezco por esa distancia y oscuridad que sientes. Tu situación es tan común en el pueblo de Dios, que se han escrito muchos muchos libros acerca de esta experiencia de oscuridad y distancia. Se que el hecho de que se hayan escrito libros no hace tu experiencia más fácil, pero el hecho de darte cuenta de que yo y otros miles de personas han pasado por temporadas como esa, puede ayudarte a no dudar de tu posición delante de Dios.

Me gustaría conocerte mejor para asegurarme de que de verdad entiendes el evangelio de Jesús, que Él murió por pecadores como nosotros, de que absorbió la ira de Dios contra su pueblo, de que cubrió nuestros pecados pagando el precio del sufrimiento y la muerte que nosotros merecíamos, de que se levantó de los muertos para dar una esperanza invencible, de que obtuvo la promesa del Nuevo Pacto para que su gente nunca cayese en la destrucción, y que todo esto lo pone ante nosotros solo por gracia, cuando nos vemos a nosotros mismos como personas desesperadas y recibimos como un niño pequeño todo lo que Dios es para nosotros en Cristo, cuando lo aceptamos como nuestro mayor tesoro. Esto es el Evangelio.

Por eso me quiero asegurar de que estás descansando en esto, aceptando esto, aunque estés experimentando algunos sentimientos de distancia con Dios ahora mismo. Espero que estés rendido completamente sobre eso. Pero aún así se que hay temporadas de oscuridad, por lo que voy a intentar responder tu otra pregunta ¿qué hago?

Permite que te apunte el patrón bíblico para responder esta pregunta. Es como si la Biblia escuchase tu pregunta y la respondiese, y el resumen de la respuesta es el siguiente: Búscale continuamente y espera por Él. Busca y espera. La parte de buscar está en Salmos 27:8-9: "8 Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Yahweh; 9 No escondas tu rostro de mí".

¿Y cómo ha de ser esta búsqueda? Los salmos nos sirven de gran ayuda en esto. Están llenos de ejemplos. Salmos 6:2-3 dice: "2 Ten misericordia de mí, oh Yahweh, porque estoy enfermo; Sáname, oh Yahweh, porque mis huesos se estremecen. 3 Mi alma también está muy turbada; Y tú, Yahweh, ¿hasta cuándo?". O considera Salmos 13:1-2: "1 ¿Hasta cuándo, Yahweh? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? 2 ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, Con tristezas en mi corazón cada día?". O Salmos 90:13-14: "13 Vuélvete, oh Yahweh; ¿hasta cuándo? Y aplácate para con tus siervos. 14 De mañana sácianos de tu misericordia". En estos salmos tenemos un cuadro de gente que no sabe cuánto tiempo va a durar esto. Aparentemente Dios se ha ido, y no experimentan mucha satisfacción en Él, y es por eso que están clamando por ello. Así que tenemos que buscar al Señor clamándole continuamente de esta forma, para que se muestre en poder y se revele. Así que no pares de buscarle solo porque haya pasado mucho tiempo.

Luego está la parte de esperar. Hay muchas partes en la Biblia que nos dicen: "¡Espera!, ¡Espera!". Docenas de pasajes. Salmos 37:7 dice: "Guarda silencio ante Yahweh, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino". Hay gente a la que le va bien y que te está dejando atrás, pero no te alteres por eso. Espera. Salmos 27:14 dice: "Aguarda a Yahweh; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Yahweh".

Quizás el que más me anima de todos es el Salmo 40. Recuerdo que cuando llegué a mi iglesia, Bethlehem, quería que la gente supiese como me sentía en esas temporadas de distancia y oscuridad. Así que ese verano (creo que fue el verano del 80 o del 81), prediqué los Salmos de Verano, creo que así los llamé. Y uno de ellos se llamaba En el foso de la destrucción con un rey, basado en Salmos 40. Este es el versículo 1: "Pacientemente esperé a Yahweh", y no hay indicación de cuánto tiempo esperó. Simplemente dice "esperé". Luego dice "Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso", entre los versículos 1 y 2. Así que David estuvo ahí durante un tiempo, no sabemos cuanto tiempo, estuvo en un pozo y en un lodo cenagoso. Luego finalmente experimenta la venida de Dios en los versículos 2 y 3, donde dice: "Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, Y confiarán en Yahweh". Y en estas últimas palabras, escuchamos uno de los propósitos de Dios.

Porque te puedes preguntar, ¿Por qué Dios le hizo esto a David? ¿Por qué me lo hace a mí? ¿Por qué nos dejó en un pozo desesperando? Su respuesta es: "muchos verán esto y temerán, y confiarán en el Señor" (que es el versículo 3). Es como un tipo extraño de evangelismo, de verdad lo es. Pero ten ánimo, porque eso es lo que puede que esté haciendo Dios en tu vida. Lo que quiero decir es que el mundo no solo necesita gente contenta y exitosa. El mundo también necesita gente que haya caminado a través de la oscuridad y haya salido por el otro lado del túnel en cierto modo, para que puedan entender por lo que están pasando.

Así que mi propia experiencia, mis penas, mis luchas y el haber sentido la distancia de Dios, me han hecho un mejor pastor, un pastor más efectivo, y no menos. Por eso quiero animar a la gente que tiene la tentación de pensar que pasar por esto no tiene sentido.

Y si me preguntas ¿cuánto durará? no lo sé. Solo sé que no debes abandonar. No abandones.

Tuve un amigo que estuvo en mucho depresión durante ocho años, estuvo deprimido hasta el punto de casi quedar inmóvil. Si te lo describiese, creo que sería mucho más de lo que tú experimentas ahora. Entonces un día, después de años de estar memorizando las Escrituras, de continuar, esperar y buscar, algo sucedió. Dios irrumpió e hizo que mi amigo se quebrantase, saliendo de la depresión. Seguí en contacto con él hasta el día que murió, y nunca volvió a caer en lo mismo. Siempre remarcó el hecho de que continuó con la Palabra incluso cuando no podía sentir mucho y apenas podía funcionar. Siguió en la Palabra y buscó al Señor.

Así que quizás un libro no te sea de mucha ayuda en estos momentos. Hay veces que el hecho de que te digan que hay un libro acerca de tu situación no te ayuda cuando estás deprimido. Pero si ese no es tu caso, y te suena esperanzador, escribí un libro sobre esto, porque Brandon, me han hecho esta pregunta tantas veces de ¿qué pasa si no tengo gozo? ¿qué pasa si Dios se siente distante? que escribí el libro Cuando no deseo a Dios, y te lo enviaré cuando te sientas con fuerzas. Pero permite que ore por ti para que Dios tome todo esto y te ayude.

Padre, solo quiero terminar con una oración rápida por Brandon, para que tu obres, para que vuelvas a él. Abre sus ojos, concédele la vista, haz que pueda ver, concédele que pueda sentir lo precioso que eres y el amor que Tú tienes por él. Te oro esto en el nombre de Jesús.

Amén

Traducido de: http://www.desiringgod.org/interviews/what-to-do-when-god-feels-distant




domingo, 19 de abril de 2015

Sirve a Dios con tu sed. Devocional John Piper Solid Joys 16/06

2 Corintios 5:9: "Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables"
¿Qué pasaría si descubrieses, como hicieron los fariseos, que has dedicado tu vida entera a intentar agradar a Dios, pero has estado haciendo cosas que a la vista de Dios son abominaciones (Lucas 16:14-15)?

Alguien podría decir: "No creo que eso sea posible. Dios no rechazaría a una persona que ha estado tratando de agradarle". ¿Pero ves lo que ha hecho al decir esto? ha basado su convicción de lo que agrada a Dios en su idea de cómo es Dios. Es por eso que debemos comenzar por el carácter de Dios.

Dios es como un manantial en una montaña, no como un abrevadero. El manantial se abastece a sí mismo, desborda constantemente y suple a otros. Pero el abrevadero necesita ser llenado con una bomba o con cubos.

Si quieres glorificar el valor de un abrevadero, trabajas duramente para mantenerlo lleno y útil. Pero si quieres glorificar el valor de un manantial, lo haces agachándote sobre tus manos y tus rodillas y bebiendo hasta que estés lleno, hasta que tengas el refrigerio y la fuerza para volver al valle y decirle a la gente lo que has encontrado.

Mi esperanza como un pecador desesperado depende de esta verdad bíblica: Dios es el tipo de Dios que estará complacido con lo que tengo que ofrecer: mi sed. Es por eso que la soberana libertad y autosuficiencia de Dios son tan preciosas para mi: son el fundamento de mi esperanza en que Dios no se deleita por los recursos que llevan los cubos, sino por los pecadores quebrantados que se inclinan para beber de la fuente de gracia.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/serve-god-with-your-thirst

La luna de miel que nunca termina. Devocional John Piper Solid Joys 15/06

Isaías 62:5 "Pues como el joven se desposa con la virgen, ... , así se gozará contigo el Dios tuyo".
Cuando Dios hace bien a su pueblo, no es como si se tratase de un juez receloso que muestra amabilidad a un criminal que encuentra despreciable (aunque esta analogía tiene algo de verdad); más bien es como un novio mostrando afecto a su nova.

A veces hacemos chistes sobre el matrimonio y decimos: "Se acabó la luna de miel". Pero eso sucede porque somos finitos. No podemos mantener el nivel de intensidad de una luna de miel y el mismo afecto. Sin embargo Dios dice que su gozo sobre su pueblo es como el de un novio sobre su novia.

Está hablando de una intensidad, placer, energía, emoción, entusiasmo y disfrute que es como el de una luna de miel. Está intentando introducir en nuestros corazones lo que quiere decir cuando habla de regocijarse sobre nosotros con todo el corazón.

Y a esto podemos añadir que una luna de miel con Dios nunca finaliza. Él es infinito en poder, sabiduría, creatividad y amor, y se asegurará de que nos hagamos cada vez más hermosos eternamente, y tiene infinita creatividad para pensar nuevas cosas que hacer juntos, de forma que nunca haya aburrimiento durante los próximos trillones de edades de milenios.


Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/the-honeymoon-that-never-ends

¿Cuánto quiere bendecirte Dios? Devocional John Piper Solid Joys 14/06

Deuteronomio 30:9  ... Yahweh volverá a gozarse sobre ti para bien ...
Dios no nos bendice a regañadientes. Hay agrado en la forma en que Dios nos hace bien. Él no espera que nosotros vayamos. Nos busca porque es su gozo el hacernos bien. Dios no nos está esperando, nos está persiguiendo. Esa es de hecho la traducción literal de Salmos 23:6: "Ciertamente el bien y la misericordia me [per]seguirán todos los días de mi vida".

Dios ama mostrar misericordia. Permite que lo diga otra vez. Dios ama mostrar misericordia. No duda o está indeciso o tentativo en sus deseos de hacer bien a su pueblo. Su ira se libera pulsando un cierre de seguridad que está duro, pero su misericordia tiene un gatillo suave. Eso es lo que quiso decir cuando bajó sobre el Monte Sinaí y dijo a Moisés en Éxodo 34:6: " ¡Yahweh! ¡Yahweh! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad".

Dios nunca es una persona irritable o inquieta. Su furia nunca tiene una mecha corta. Más bien es infinitamente enérgico con un entusiasmo absolutamente ilimitado y sin fin para cumplir lo que le deleita.

Esto es difícil de comprender para nosotros, porque tenemos que dormir todos los días solo para poder mantener el ritmo, sin mencionar el conseguir prosperar. Tenemos altibajos en nuestros disfrutes. Un día estamos aburridos y desanimados, y al siguiente nos sentimos esperanzados y emocionados.

Somos como un géiser, que borboteamos, escupimos y estallamos de manera errática. Pero Dios es como las cataratas del Niagara, que las ves y piensas: esto no puede seguir continuando con esa fuerza año tras año.

Esa es la forma en que Dios es para hacernos bien. Nunca se cansa de ello. Nunca se aburre de ello.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/how-much-god-wants-to-bless-you



¿Quién mató a Jesús? Devocional John Piper Solid Joys 13/06

Romanos 8:32: "El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?"

Uno de mis amigos que solía ser pastor en Illinois, estaba predicando a un grupo de prisioneros en una penitenciaria estatal en Semana Santa hace varios años. En cierto punto de su mensaje, hizo una pausa y le preguntó a los hombres si sabían quien había matado a Jesús.

Algunos dijeron que los soldados. Otros que los Judíos, y otros que Pilato. Después de que se hizo silencio, mi amigo simplemente dijo: "Lo mató su Padre".

Eso es lo que dice la primera mitad de Romanos 8:32: Dios no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó a la muerte. Hechos 2:23 dice: "a éste [Jesús], entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole". Isaías 53 aún lo dice más crudamente en Isaías 53:4 y 10: "... Nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido ... Con todo eso, Yahweh  (¡su Padre!) quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento".

O como dice Romanos 3:25: "a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre". Tal y como Abraham levantó el cuchillo sobre el pecho de su hijo Isaac, pero luego dejó a su hijo porque había un cordero en un arbusto, Dios Padre levantó el cuchillo sobre el pecho de su propio Hijo, Jesús, pero no lo escatimó, porque Él era el cordero; Él era el sustituto.

Dios no escatimó a su propio Hijo porque era la única forma en que podía escatimarnos a nosotros. La culpa de nuestras transgresiones, el castigo de nuestras iniquidades, la maldición de nuestro pecado, nos hubiese llevado sin posibilidad de escape a la destrucción del infierno. Pero Dios no escatimó a su propio Hijo, lo dio para ser herido por nuestras transgresiones, aplastado por nuestras iniquidades, y crucificado por nuestros pecados.

Este versículo es para mí el más precioso de la Biblia, porque el fundamento de la promesa de la gracia venidera de Dios que lo abarca todo, es que el Hijo de Dios llevó en su cuerpo todo mi castigo, mi culpa, mi condenación, mi acusación, mi falta y mi corrupción, para que pueda estar ante un Dios grande y santo, habiendo sido perdonado, reconciliado, justificado, aceptado y ser el beneficiario de inexpresables promesas de deleite para siempre a su diestra.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/who-killed-jesus