sábado, 18 de abril de 2015

Lo que enorgullece a Dios. Devocional John Piper Solid Joys 04/06

Hebreos 11:16 "Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad"

Tengo muchos deseos de que Dios me diga lo mismo que a Abraham, Isaac, y Jacob: "no me avergüenzo de ser llamado vuestro Dios".

Aunque suena arriesgado, ¿no quiere decir esto que Dios podría estar "orgulloso" de ser llamado mi Dios? Afortunadamente, esta maravillosa posibilidad está rodeada por razones en Hebreos 11:6: una tras otra.

Tomemos primero la del final: "Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad".

La primera razón que da por la que Dios no se avergüenza de ser llamado su Dios, es que Él ha hecho algo por ellos. Les ha preparado una ciudad, una ciudad celestial "cuyo arquitecto y constructor es Dios". Así que la primera razón por la que no se avergüenza, es que ha estado trabajando para ellos, y no al revés.

Ahora consideremos la razón que da al principio. Dice "Ellos anhelaban una patria mejor, esto es, la celestial. Por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos".

El "por lo cual" señala que se acaba de dar una razón para que Dios no esté avergonzado. Y la razón es el deseo de ellos. Ellos deseaban una patria mejor, es decir, una mejor que la terrenal en la que vivían, una celestial.

Cuando deseamos más esta ciudad que todo lo que el mundo nos puede dar, Dios no se avergüenza de ser llamado nuestro Dios. Cuando valoramos mucho todas las promesas que hay para nosotros, Él se enorgullece de ser llamado nuestro Dios. Esto son buenas noticias.

Así que abramos los ojos a una patria mejor y a la ciudad de Dios, y deseemos esta patria con todo el corazón. Dios no se avergonzará de ser llamado nuestro Dios.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/what-makes-god-proud

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