lunes, 13 de abril de 2015

En el fondo de todo. Devocional John Piper Solid Joys 13/05

Efesios 1:5: "en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad"
La experiencia de Charles Spurgeon no está más allá de la capacidad de ningún cristiano ordinario.

Spurgeon (que vivió entre 1834 y 1892) fue un contemporáneo de George Mueller. Sirvió en el tabernáculo metropolitano de Londres por más de 30 años, y fue el pastor más famoso de su tiempo.

Sus predicaciones eran tan poderosas que la gente se convertía a Cristo cada semana. Sus sermones todavía se imprimen hoy en día, y para muchos es considerado un modelo de ganador de almas.

El recuerda una experiencia que tuvo a los dieciséis años que moldeó su vida y su ministerio durante toda su vida.

Cuando venía a Cristo, pensaba que lo estaba haciendo todo yo, y pensaba que buscaba fuertemente al Señor. No tenía ni idea que el Señor me estaba buscando. Creo que los jóvenes convertidos no se dan cuenta de esto al principio.

Puedo recordar el día y la hora en la que recibí estas verdades (la doctrina de la elección) en mi alma, cuando fueron, como dice John Bunyan, marcadas a fuego en mi corazón como si fuera con un hierro candente, y puedo recordar como sentí que había crecido de repente, que había pasado de ser un bebé a ser un hombre, que había hecho un gran progreso en el conocimiento escritural, al encontrar, de una vez por todas, esa pista de la verdad de Dios.
En la noche de cierta semana, estaba sentado en la casa de Dios, y no había pensado mucho acerca del sermón del predicador, porque no creía en él.

Entonces me vino el pensamiento. ¿Cómo te convertiste en cristiano? busqué al Señor. Pero ¿Cómo llegaste a buscar al Señor? La verdad  resplandeció en mi mente en un instante: no le habría buscado a Él, a menos que hubiese en mi mente una influencia previa para hacer que lo buscase. Pero yo oré, pensé, y entonces me pregunté a mi mismo ¿pero cómo llegaste a orar? fui impulsado a orar por leer las Escrituras. ¿Cómo llegué a leer las Escrituras? si que las leí, pero ¿qué me llevó a hacerlo?

Entonces, al momento, vi que Dios estaba en el fondo de todo, y que Él era el autor de mi fe, y así toda la dotrina de la gracia se abrió a mi entendimiento, y no me he apartado de esa doctrina hasta el día de hoy, y deseo hacer de ella mi constante confesión: "mi cambio se debe completamente a Dios".

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/at-the-bottom-of-it-all

No hay comentarios: