lunes, 16 de marzo de 2015

La tienda de caramelos de Satanás. Devocional John Piper Solid Joys 22/03

1 Pedro 4:1 "Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado"
En principio este versículo confunde. ¿Tuvo Cristo que dejar de pecar? ¡No! porque "no hizo pecado" (1 Pedro 2:22).

Pero luego encaja. Cuando nos armamos con el pensamiento de que Cristo sufrió por nosotros, nos damos cuenta de que nosotros morimos con Él. 1 Pedro 2:24 dice: "quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia". Cuando morimos con Él, dejamos de pecar.

Es como en Romanos 6:6-7, 11 :"6 sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. 7 Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado ... 11 Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús".

Pedro dice: "¡Armaos de este pensamiento!", Pablo dice: "¡Consideraos muertos!". El arma para nuestro descanso es un pensamiento, una consideración.

Cuando vienen las tentaciones de Satanás, las tentaciones a desear, robar, mentir, codiciar, envidiar, contraatacar, menospreciar o temer, ármate con este pensamiento: Cuando mi Señor sufrió y murió por mí por el pecado, yo morí para el pecado.

Cuando Satanás nos dice: ¿Por qué te vas a negar el placer de la lujuria? o ¿Por qué tienes que tratar con este problema que podrías evitar mintiendo? o ¿Por qué no te das ese pequeño lujo que codicias? o ¿Por qué no buscas la justicia devolviendo el daño que te hicieron? le respondemos: El Hijo de Dios sufrió (¡y sufrió de verdad!) para liberarme del pecado. No puedo creer que sufriese para que yo me sintiese mal. Por eso, aquello por lo que murió debe ser más maravilloso que los placeres del pecado. Como confío en Él, mi susceptibilidad a tus tentaciones se ha encogido y ha muerto.

¡Vete Satanás! mi boca ya no babea cuando paso al lado de tu tienda de caramelos.


Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/satan-s-candy-store

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