sábado, 21 de febrero de 2015

Cinco recompensas para la generosidad. Devocional John Piper Solid Joys 29/02

Romanos 12:13: "Compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad"

¿Cuáles son las recompensas si confiamos en las promesas de Dios y damos abundantemente y abrimos nuestro hogar unos a otros y a los necesitados?

1) El sufrimiento de los santos se verá aliviado, o cuanto menos, disminuido. Eso es lo que este versículo quiere decir cuando dice "Compartiendo para las necesidades de los santos". Levantamos una carga. Aliviamos la presión. Damos esperanza. ¡Y eso es recompensa!

2) La gloria de Dios se ve. Mateo 5:16 dice: "Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos". El dar con generosidad y el abrir los hogares muestra la gloria, la bondad, y el valor de Dios en tu vida. La razón por la que Dios nos da dinero y casas es para que las utilicemos de tal manera que la gente pueda ver que estas cosas no son nuestros dioses. Pero Dios si es nuestro Dios y nuestro tesoro.

3) Se libera una mayor acción de gracias a Dios. 2 Corintios 9:12 dice: "Porque la ministración de este servicio no solamente suple lo que a los santos falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Dios". Dios nos ha dado dinero y hogares, no solo para que estemos agradecidos, sino para que nuestra generosidad y hospitalidad haga que mucha gente de gracias a Dios.

4) Nuestro amor por Dios y su amor en nosotros se confirma. 1 Juan 3:17 dice: "Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?". Esto quiere decir que cuando damos generosamente y abrimos nuestras casas, el amor de Dios se confirma en nuestras vidas. Vemos que somos cristianos reales, no falsos.

5) Finalmente, hacemos tesoro en el cielo. Lucas 12:33-34 dice: "33 Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote ... 34 Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón".

El dar generosamente y el abrir los hogares son cosas cercanas al centro de la vida en Cristo. Las razones por las que no abrimos nuestras chequeras y hogares tan a menudo como deberíamos, tienen su origen en la atadura al miedo y a la codicia. El remedio es el gozo de la presencia de Cristo y la certeza de su promesa en Filipenses 4:19: " Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús".

Nuestra recompensa es mostrar la gloria de Dios, el bien de otros, y el gozo de tener a Cristo por nuestro tesoro juntos para siempre. Por tanto te exhorto "Comparte para las necesidades de los santos y busca mostrarles hospitalidad"

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/five-rewards-for-generosity

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