lunes, 12 de enero de 2015

La lucha por recordar. Devocional John Piper Solid Joys 20/01


Lamentaciones 3:21-22: "21 Esto recapacitaré en mi corazón, por lo tanto esperaré. 22 Por la misericordia de Yahweh no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias"
Uno de los mayores enemigos de la esperanza es olvidar las promesas de Dios. Recordar es un gran ministerio. Pedro y Pablo escribieron por esta razón (2 Pedro 1:13 y Romanos 15:15)

El principal recordador es el Espíritu Santo (Juan 14:26). Pero no seamos pasivos. Somos responsables de nuestro propio ministerio de hacer recordar. Y a los primeros que necesitamos hacer recordar cosas es a nosotros mismos.

La mente tiene ese poder maravilloso: puede hablar consigo misma dándose recordatorios. La mente puede "recapacitar". Por ejemplo "esto recapacitaré en mi corazón, por lo tanto esperaré: las misericordias del Señor nunca decayeron" (Lamentaciones 3:21-22).

Si no "recapacitamos" lo que Dios ha dicho acerca de sí mismo y de nosotros, languidecemos. ¡Qué bien conozco esto a través de la dolorosa experiencia! No nos revolquemos en el fango de los mensajes  impíos. Me refiero a esos mensajes en nuestra cabeza que nos dicen: "No puedo...Ella no lo hará...Ellos nunca....o Eso nunca ha funcionado..."

El punto no es que esos mensajes sean ciertos o falsos. La mente siempre encuentra una forma de convertirlos en ciertos, a menos que recapacitemos en algo superior. Dios es el Dios de lo imposible. Intentar salir de una situación imposible razonando, no es tan efectivo como recordar algo para sacarte de ella.

Si no nos recordamos la grandeza, la gracia, el poder y la sabiduría de Dios, nos hundiremos en un pesimismo torpe como el de una bestia. Como dice el Salmo 73:22: "Tan torpe era yo, que no entendía; Era como una bestia delante de ti".

El gran giro desde la desesperanza hacia la esperanza en el salmo 77 viene con estas palabras: "11 Me acordaré de las obras de JAH; Sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas. 12 Meditaré en todas tus obras, Y hablaré de tus hechos" (Salmos 77:11-12).

Esta es la gran batalla de mi vida, y asumo que de la tuya también: La batalla por hacerme recordar a mí mismo, y después a otros.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/the-battle-to-remind

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