sábado, 19 de julio de 2014

El plan de Dios para los mártires Devocional John Piper 29/07

Apocalipsis 6:11: "Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos"
Durante casi trescientos años, el cristianismo creció en una tierra humedecida en la sangre de los mártires.

Hasta el emperador Trajano, alrededor del 98 después de Cristo, la persecución estaba permitida pero no era legal. Desde Trajano a Decio (alrededor del año 250), la persecución era legal, pero mayormente local. Desde Decio, que odiaba a los cristianos y temía el impacto de estos en sus reformas, hasta el primer edicto de tolerancia en el año 311, la persecución no fue solamente legal, sino extendida y generalizada.

Un escritor nos describe la situación en este tercer periodo así:

El terror se esparcía por todas partes a través de las congregaciones, y el número de los lapsi (los que renunciaban a su fe cuando eran amenazados) era enorme. Sin embargo no había escasez de aquellos que se mantenían firmes y sufrían el martirio antes que ceder. Y mientras la persecución se hacía mayor y más intensa, el entusiasmo de los Cristianos y su poder de resistencia se hacía más y más fuerte.
Así que durante trescientos años, ser cristiano fue un acto de un inmenso riesgo para tu vida, posesiones y familia. Era una prueba de aquello que amabas más. Y el extremo de esa prueba era el martirio.

Y sobre el martirio estaba un Dios soberano que decía que había un número asignado. Estos mártires tenían un papel especial que jugar en la implantación y el fortalecimiento de la iglesia. Tenían un papel especial a la hora de acallar la boca de Satanás, que constantemente dice que el pueblo de Dios le sirve solamente porque hace su vida mejor (Job 1:9-11).

El martirio no es algo accidental. No es algo que tome a Dios desprevenido. No es algo inesperado, y desde luego, no es una derrota estratégica para la causa de Cristo.

Puede que se vea como una derrota, pero forma parte de un plan del cielo. Un plan que ningún estratega humano podría jamás concebir o diseñar. Y triunfará para todos aquellos que perseveran hasta el final por fe en la gracia de Dios.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/god-s-plan-for-martyrs

No hay comentarios: